20.000 especies de abejas, Nina y Los domingos tienen dos nombres en común dentro de sus respectivos repartos, los de Patricia López Arnaiz y Miguel Garcés. Es más, ambos, de la mano de la exitosa película de Alauda Ruiz de Azúa, optan al Goya a la mejor actriz y al mejor actor. Se dice pronto el dato es más que significativo. Habla a las claras del talento de ambos intérpretes procedentes de Álava y de la calidad del guion al que dan vida. Por algo es la producción con más posibilidades de premio en la gala que se celebrará el 28 en Barcelona.
En realidad, el nombre de Garcés está vinculado a varias de las producciones audiovisuales de más éxito de los últimos tiempos, también pensando en la pequeña pantalla. Pasa, por ejemplo, con Querer y La caza. Irati. Claro que eso no debería ensombrecer su labor en el teatro, ese camino escénico que le trajo hace ya unos cuantos años a Álava desde su Valladolid natal, un camino parecido al realizado por Zanguango Teatro.
De hecho, su labor en la compañía fundada por Miguel Muñoz –proyecto que se puso en marcha en Salamanca pero que, años después, se trasladó aquí, siendo su primera sede alavesa el Condado de Treviño– ha sido tan numerosa como fructífera. El Max conseguido con Al otro lado es un buen ejemplo de ello.
Cita en Barcelona
Aunque todavía le queda mucho camino por recorrer, semanas antes de la celebración de los Goya, la última edición de Zinemastea quiso premiarle por su trayectoria con el galardón Gutako bat. De todas formas, conseguir el cabezón no va a ser nada sencillo. Va a competir en la categoría de mejor actor protagonista con Alberto San Juan (La cena), Mario Casas (Muy lejos), Manolo Solo (Una quinta portuguesa) y con el gran favorito en todas las quinielas: José Ramón Soroiz (Maspalomas).
Ya se verá el 28 qué pasa en la gala. Por de pronto, Garcés tiene en la agenda el estreno de Calle Málaga, de Mariam Touzani, y de El ser querido, filme dirigido por Rodrigo Sorogoyen.