Vitoria deposita 942 toneladas de ropa usada en los puntos de recogida de textilJorge Munoz
Los vitorianos depositaron el pasado año 942 toneladas de ropa usada en los puntos de recogida de Gasteiz. El dato indica un aumento del 2% respecto al año anterior, puesto que en 2024 se recogieron 924 toneladas. En comparación con 2022, (808 toneladas), el incremento es aún mayor, del 14%, según los datos facilitados por el Ayuntamiento.
A lo largo y ancho de la ciudad hay instalados 77 containers para depositar textil. Además, hay puntos de recogida en otras cuatro entidades privadas: Michelin, centro comercial El Boulevard, Decathlon y RPK.
Contenedor para depositar ropa.
La empresa Koopera Cáritas, una entidad de inserción e inclusión con fines sociales y adjudicataria del servicio, se encarga de gestionar el material depositado en los contenedores.
Esto es, se encarga de vender la ropa usada depositada en los contenedores en tiendas de segunda mano. También se exporta a lugares donde está autorizada su venta.
Además, todo este proceso tiene otra ventaja, que es la valorización energética, ya que de toda la ropa recogida en los contenedores se reutiliza el 61%, el 23% va al reciclaje y se valoriza el 15%. De la ropa reutilizada, el 20% va a tiendas nacionales y el resto se destina a proyectos internacionales.
Sencillo gesto
“Con un gesto tan sencillo como depositar en los contenedores de ropa aquellas prendas que ya no nos vamos a poner alargamos el ciclo de vida de la ropa”, subraya el concejal de Gestión Ambiental, Pascual Borja.
En algunos casos se le da un segundo uso, a través de las tiendas de Koopera, y en otros, con el reciclaje y la valorización, “evitamos el envío a vertedero, con el objetivo de alcanzar el residuo cero”, valora Borja.
En el interior de una tienda de ropa de segunda mano.
El reciclaje de ropa usada es, por lo tanto, un proyecto de economía social y circular al gestiona el textil posconsumo recogido en los contenedores.
El proceso contempla tres salidas, fundamentalmente. En primer lugar, la reutilización, que es la prioridad dentro del modelo Koopera. Consiste en dar una segunda vida a las prendas que todavía se pueden usar, principalmente a través de su red de tiendas de segunda mano: Koopera Store.
Por puntos de recogida.
- Contenedores. Del total de ropa recuperada (942.132 kilos), el mayor número de depósitos se registra en los contenedores de textil: 887.661 kilos en 2025, con junio como el mes de mayor recogida.
- Parroquias. Destacan también por su alta utilización los puntos de las parroquias, con 23.058 kilos, también con junio como el mes que más.
- Garbigunes. De los garbigunes salen 25.311 kilos y, por meses, enero lidera el ranking.
- El Boulevard. En el caso de las empresas, El Boulevard recopila 3.305 kilos, con abril, junio y octubre como meses más punteros.
- Decathlon. 1.075 kilos proceden de Decathlon, con enero como el mes de mayor uso.
- RPK. 450 kilos de la firma RPK, con cifras similares cada mes, aunque empatan enero, marzo, julio, setiembre, octubre y noviembre.
- Michelin. 1.271 kilos de Michelin, septiembre es el mes de mayor recogida de ropa.
En total, tiene 36 establecimiento de venta en 9 provincias y 4 de ellas están en Álava. La reutilización permite ahorrar recursos naturales y energía, al evitar la producción de nuevas prendas de vestir.
Reciclaje
En segundo lugar, está la fase del reciclaje. Y es que, cuando una prenda no puede reutilizarse, Koopera apuesta por su reciclaje. Investiga y participa continuamente en proyectos que aportan soluciones para introducir materiales reciclados de nuevo al mercado. La clasificación por composición es clave, usando tecnologías como NIR (infrarrojo cercano) o fibersort, pioneras en España.
Y en tercer lugar está la valorización energética, a la que Koopera recurre para aquellas fracciones de residuos que no pueden ni reutilizarse ni reciclarse. En estos casos, se trata de generar electricidad mediante la combustión controlada del residuo textil que no se puede aprovechar.
Basura textil
Es, en definitiva, la última alternativa para conseguir que la ropa no acabe en el vertedero, al mismo tiempo que se evita la emisión de gases contaminantes a la atmósfera y, en consecuencia, se reduce el impacto ambiental de la basura textil.
“Con todo este proceso, conseguimos que la ropa sea un recurso y no un desecho. A través de la reutilización, el reciclaje y la valorización energética evitamos que el textil acabe en vertedero y promovemos la sostenibilidad ambiental, innovación tecnológica e inclusión social. Todo ello bajo un modelo que combina impacto social, circularidad y compromiso con el planeta”, destaca el edil de Gestión Ambiental.