Arsene Wenger, célebre técnico del Arsenal que en la actualidad lidera las posibles reformas en el reglamento del fútbol, explicó en su día que “entrenar es una historia de amor con un club; tienes que esperar que dure para siempre y aceptar que podría acabarse mañana”. El francés se convirtió en el entrenador que más tiempo permaneció en un mismo club de la Premier League tras dirigir a los gunners desde octubre de 1996 hasta mayo de 2018. Una relación que duró 22 años pero que está alejada del récord que ostenta el escocés de origen norirlandés Willie Maley, quien sobrevivió 43 años en el banquillo del Celtic de Glasgow. La continuidad es sinónimo de éxito y estabilidad, pero también de paciencia. Y cada vez existe menos paciencia, porque las factores financieros marcan las exigencias y los plazos. El fútbol cada vez mueve más dinero, es más mediático y en consecuencia la exigencia crece. Por eso, ser entrenador se ha convertido en una profesión de riesgo.

43 despidos sin contar a técnicos interinos

A estas alturas, cuando el fútbol europeo encara la recta final de la temporada, más de un tercio de los clubes de las cinco grandes ligas han adoptado la decisión de cesar a sus entrenadores. En concreto, 36 de los 96 clubes que conforman las principales ligas de Inglaterra, España, Italia, Alemania y Francia han destituido a sus técnicos. Varios clubes han llevado a cabo más de un reemplazo, por lo que en total son 43 los entrenadores despedidos, sin contar los interinos.

El comportamiento dentro de cada liga presenta similitudes en este sentido, puesto que el número de despidos es bastante similar. La Premier League inglesa, la Bundesliga alemana y la Ligue 1 francesa han relevado cada una de ellas a nueve técnicos, mientras que en la LaLiga española y la Seria A italiana los casos han sido ocho.

En la Premier League es la competición en la que menos clubes han prescindido de sus entrenadores. Solo seis han buscado reemplazos: Nottingham Forest, West Ham, Wolverhampton, Chelsea, Manchester United y Tottenham. El caso más llamativo es el del Forest, que ha llevado a cabo tres cambios en el banquillo. Se trata de la cifra récord de las cinco grandes competiciones. El Tottenham ha rescindido a dos, siendo Igor Tudor el último de la amplia lista de los 43 técnicos totales cesados.

Igor Tudor, ex del Tottenham, el último entrenador cesado en las cinco grandes ligas de Europa. Europa Press

En LaLiga, siete clubes han agotado la confianza en sus preparadores. Oviedo, Levante, Real Sociedad, Real Madrid, Mallorca, Alavés y Sevilla han buscado estímulos con nuevos técnicos. El Oviedo es el único que ha repetido la operación. Paradójicamente, el Real Madrid, que echó a Xabi Alonso tras 225 días en el puesto, es el único de todos los clubes que han realizado sustituciones en sus banquillos que permanece en la lucha por el título de liga.

La Serie A es la única de las cinco en la que ningún club ha realizado más de un despido. Las entidades que han protagonizado ceses han sido Juventus, Genoa, Fiorentina, Atalanta, Pisa, Hellas Verona, Torino y Cremonese.

Bayer Leverkusen, Borussia Mönchengladbach, Wolfsburgo, Augsburgo, Mainz, Eintracht Fráncfort, Werder Bremen y Colonia son los clubes de la Bundesliga que han prescindido de entrenadores. El Wolfsburgo lo ha hecho por partida doble.

En la Ligue 1, Mónaco, Nantes, Niza, Estrasburgo, Metz, Stade Rennais, Olympique de Marsella y Paris han cortado la trayectoria de sus técnicos. El Nantes ha ejecutado dos destituciones.

39 días, la estancia más efímera

La impaciencia al tratar de revertir las situaciones deportivas ha dejado efímeras relaciones entre clubes y entrenadores. El caso más extremo lo presenta precisamente el club que más despidos ha realizado, el Nottingham Forest. Ange Postecoglou, técnico que condujo al Tottenham a la conquista de la pasada Europa League, llegó al cargo para relevar a Nuno Espírito Santo y prolongó su estancia 39 días. “Jamás debí de ir allí”, expresó el griego, que dirigió ocho partidos, con dos empates y seis derrotas.

La segunda estancia más breve es la de Igor Tudor. El croata heredó el cargo de Thomas Frank y ha tratado de reconducir la trayectoria del Tottenham durante 43 días. Pero los Spurs figuran a un solo punto del descenso en una de las actuaciones más decepcionantes del fútbol europeo por la dimensión presupuestaria de la entidad. Después de Tudor aparecen Erik ten Hag, cesado tras 62 días en el Bayer Leverkusen; Luis Carrión, que estuvo 66 días en el Oviedo; Daniel Bauer, con 78 días en el Wolfsburgo y Ahmed Kantari, con 89 días en el Nantes.

Existe el consuelo para los entrenadores de que dado el alto nivel de despidos, hay mercado con la temporada en marcha. Tudor, por ejemplo, comenzó el curso en la Juventus, donde fue despedido, para posteriormente recalar en el Tottenham, donde ha vivido un segundo cese. Ahora el sustituto apunta a ser Roberto De Zerbi, quien a su vez fue expulsado del Marsella.

Simeone, una rareza

Esa idea que infundieron Wenger o Maley de que un hombre y un club han podido nacer para ser uno mismo se extingue. Casos como el de Diego Simeone, que lleva 14 años en el Atlético de Madrid y es el mayor ejemplo de longevidad en las cinco grandes ligas de Europa, son grandes rarezas. Le siguen Pep Guardiola, con 9 años en el vestuario del Manchester City, y Mikel Arteta, que ya ha cumplido 6 años en el Arsenal. Los tres han sido cuestionados y han logrado lidiar con situaciones críticas.

Diego Simeone, el entrenador que más tiempo lleva en el banquillo de un club de las cinco grandes ligas europeas. Europa Press

Como apuntó el director ejecutivo de la Asociación de Entrenadores de la Liga en Inglaterra, Richard Bevan, “el rol de entrenador es cada vez más complejo, con exigencias significativas y variadas que requieren altos niveles de habilidad, flexibilidad y resiliencia”. “Ser entrenador de fútbol es trabajar en un mercado laboral caracterizado por el cortoplacismo y la alta rotación de personal”, añadió en unas declaraciones recogidas por ESPN. Según un dato ofrecido por su organismo, la duración media de los entrenadores y directores técnicos despedidos en el fútbol profesional inglés, tanto masculino como femenino, en la pasada campaña fue de 1,35 años. “El panorama mediático moderno les impone exigencias implacables”, explicó Bevan.

El sociólogo y filósofo Zygmunt Bauman estudia el hecho de que cada vez las relaciones son más cortas. Lo denomina ‘amor líquido’. Según concluye, las relaciones no aguantan porque el ser humano cada vez busca soluciones más rápidas, no sabe tolerar la incertidumbre y quiere la satisfacción rápida y total. Como en la vida misma, en el fútbol el amor necesita tiempo y esfuerzo, algo que cada vez cuesta tolerar más. Porque como dice Wenger, “entrenar es una historia de amor con un club; tienes que esperar que dure para siempre y aceptar que podría acabarse mañana”. Al fin y al cabo, como reza el dicho popular: “Es más fácil echar a uno que a veinticinco”.