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Ibon Navarro busca la tercera corona en Valencia

El técnico vitoriano del Unicaja, campeón en 2023 y 2025, encara un exigente cruce de cuartos de final ante el Real Madrid

Ibon Navarro busca la tercera corona en ValenciaACB

Ibon Navarro nunca necesitó focos para hacerse imprescindible. Vitoriano, ingeniero de formación y entrenador por vocación, su carrera ha sido una construcción paciente, levantada desde la pizarra y el estudio del juego. Tras dar sus primeros pinitos en Corazonistas, se formó en estructuras exigentes como la del Kosner Baskonia, donde interiorizó una cultura competitiva basada en el rigor, el detalle y la ambición permanente. 

Aquella escuela marcó su manera de entender el baloncesto: el talento suma, pero la identidad colectiva multiplica. Ese costoso aprendizaje ha encontrado su plenitud en el banquillo de Unicaja, donde está firmando la etapa más brillante de su trayectoria profesional. 

A su equipo se le reconoce en una defensa agresiva sobre el balón, cambios constantes en el bloqueo directo, ritmo alto cuando el partido lo permite y una rotación amplia en la que todos sus jugadores se sienten importantes.

Ibon Navarro entra hoy en juego (21:00 horas) en el segundo duelo de cuartos de final en Valencia. Le tocará bailar con la más fea, un Real Madrid que parte como claro favorito al título pero al que ya derrotó en 2025 en la gran final de Las Palmas para enriquecer su palmarés.

Ibon Navarro besa la Copa del Rey.

Éxito Malagueño

En la Copa del Rey de 2023, disputada en Badalona, el conjunto malagueño protagonizó un recorrido de enorme exigencia. Superó en cuartos al FC Barcelona (89-87) y en semifinales al Real Madrid (82-93), antes de imponerse en una final muy ajustada al Tenerife por 83-80. 

Aquel triunfo, decidido en los últimos instantes y sostenido por la dirección de Kendrick Perry y la firmeza defensiva de Alberto Díaz, no solo devolvió al Unicaja a lo más alto, sino que confirmó la madurez competitiva del proyecto liderado por el técnico vitoriano.

Navarro repitió éxito en 2025, consolidando al Unicaja como uno de los grandes dominadores recientes del torneo. En aquella edición, el equipo malagueño volvió a mostrar solidez y ambición, dejando atrás a rivales de entidad antes de firmar una final inolvidable ante el Real Madrid, al que derrotó por 93-79

La profundidad de plantilla, la energía en ambos lados de la pista y la capacidad para castigar los desajustes defensivos del rival marcaron una actuación coral que reflejó el sello del entrenador gasteiztarra. 

Ibon Navarro ha construido un equipo que no se descompone en los momentos críticos. Su gestión de los tiempos muertos, su lectura de partido y su capacidad para ajustar defensas –alternando individual, cambios automáticos o situaciones zonales– han sido determinantes en escenarios de alta presión. 

El Unicaja compite cada posesión con una mezcla de disciplina táctica y libertad ofensiva que refleja el carácter de su entrenador: metódico, pero valiente; estructurado, pero capaz de soltar amarras cuando el talento lo exige.

Ibon Navarro celebra la Copa del Rey junto a sus jugadores

Ahora en la Copa del Rey de 2026, es otra prueba de fuego para el vitoriano: conquistar su tercera corona personal e instalarse definitivamente entre los técnicos de referencia del baloncesto español moderno. Eso sí, para muchos ya lo está.

El pasado domingo, Unicaja y Real Madrid se enfrentaron en la ACB en un partido de alto ritmo que sirvió de aperitivo para los cuartos de final de la Copa del Rey. 

Los malagueños dominaron la primera mitad y llegaron a tener 17 puntos de ventaja, pero los blancos remontaron gracias a un espectacular segundo acto lideradopor Mario Hezonja, imponiéndose finalmente por 92-96.

Para Ibon Navarro, levantar una tercera Copa no sería solo un éxito estadístico. Sería la confirmación de un modelo, el triunfo del trabajo silencioso, de la planificación minuciosa y de una idea clara que ha repetido en más de una ocasión: hacer que los demás brillen también es una forma de liderazgo. 

Y en ese liderazgo sereno, casi explicativo, Ibon Navarro ha encontrado la fórmula para convertir febrero en territorio propio.