El tiempo pasa volando. Esa es una frase muy recurrente en el día a día de nuestra sociedad, pero no por ser dicha muchas veces, esta pierde razón. Y es que parece que fue ayer cuando el Kosner Baskonia y su fiel afición se vieron las caras por última vez en una Copa del Rey.
Después de dos años de ausencia, el club vitoriano regresa al lugar donde tiene que estar. Y lo hará como cabeza de serie tras su cuarta posición al término de la primera vuelta que ha deparado el enfrentamiento en cuartos de final con La Laguna Tenerife.
Un torneo que le ha proporcionado muchas alegrías a lo largo de su historia –ahí siguen sus seis entorchados, el último de ellos en 2009– y por el que el baskonismo siente una devoción especial desde tiempos inmemoriales.
“Podríamos asegurar que Paolo Galbiati ha vuelto a darle sentido esta temporada a la expresión carácter Baskonia; hay que reconocer que el equipo lo haga mejor o peor, casi siempre lucha”
En estas dos últimas temporadas, los hinchas azulgranas han demostrado su fidelidad a una de las citas de baloncesto más importantes de la temporada, posiblemente la que todos aguardan con más ansia. A pesar de la no clasificación de su equipo, cientos de baskonistas viajaron tanto a Málaga como a Las Palmas aportando colorido y ambiente a la Copa del Rey.
Sin embargo, tal y como indican Iker Martínez y Zuriñe Fuentes, "no es lo mismo estar en la Copa sin el Baskonia. Lógicamente nos gusta el baloncesto y disfrutamos del evento y de las amistades que tenemos de otros conjuntos, pero la presencia de nuestro equipo hace que sea mucho más especial el torneo".
De la misma manera se expresa uno de los integrantes de la fanfarre Biotzatarrak, Asier Pascual, que después de llevar 20 ediciones a sus espaldas arde en deseos de contempla la silueta azulgrana en Valencia.
"Hay ganas de apoyar al equipo. Llevo desde 1996 cuando se jugó en Sevilla, que fue la edición de la famosa conga, y he estado todas las veces que se ha clasificado el Baskonia y no podía faltar tampoco este año. Ahora de lo que tenemos ganas es de apoyar al equipo y que este luche. Es lo único que le pedimos", reconoce el músico.
Por su parte, Iker Ullibarri, aunque era mucho más pequeño, también atesora experiencia a sus espaldas en cuanto a presencias en la Copa. "Desde la edición del año 99, es decir desde que tenía cinco añitos he estado en prácticamente todas las Copas". En el caso de Mikel, acumula cuatro como bagaje y deja claro que "ya no me perdería ninguna por nada del mundo".
ILUSIONES RENOVADAS
Además, la última vez que aficionados y equipo estuvieron juntos en el torneo del KO fue en 2023 en el Olímpico de Badalona en una temporada donde el Baskonia de Joan Peñarroya cayó eliminado a las primeras de cambio frente al Joventut.
Por eso mismo, la ilusión de la hinchada azulgrana se ha visto renovada y los seguidores confían en que "además de estar en Valencia, el equipo pueda hacer un buen papel y plantee batalla", tal y como afirma Zuriñe.
“Hay ganas por ver la respuesta del equipo en la Copa porque después de ganar siete encuentros seguidos nos hemos clasificado como cabezas de serie y eso motiva que haya todavía más expectación”
En ese sentido, la figura de Paolo Galbiati merece un capítulo especial. "Su llegada nos recuerda a la de aquel joven Ivanovic ya que tiene mucha energía y carácter. Creemos que puede marcar una época", augura Iker Martínez.
A juicio de Zuriñe, "podríamos decir que Galbiati ha vuelto a darle sentido a la expresión carácter Baskonia y es que el equipo lo haga mejor o peor, siempre lucha".
Además de la palabra ilusión, el otro término más utilizado por los hinchas son los nervios. Así lo confirman tanto Mikel como Iker. "Nervios siempre hay antes de jugarte tanto. Es inevitable tener ese gusanillo en el estómago de ver a tu equipo en la Copa del Rey y esperemos no caer a las primeras de cambio ya que en Badalona fue muy duro".
Asier también se expresa en el mismo sentido. "A día de hoy hay ilusión por la imagen que está mostrando el equipo y eso que el comienzo de la temporada fue duro, pero se supo reconducir. Ahora se puede competir y ganar a cualquiera".
Mikel vislumbra al Baskonia con opciones de protagonizar un destacado papel. "Este año se puede dar la sorpresa porque tenemos un buen equipo y llegamos en buena dinámica". Algo en lo que coincide su amigo Iker, para quien "claro que soñamos con la final" a la vista de que el conjunto vitoriano circula por la parte menos dura del cuadro.
Eso sí, ciertas dosis de incertidumbre por ver qué imagen del Baskonia se verá existe. "Hay ganas de ver la respuesta del Baskonia porque después de ganar siete encuentros seguidos, nos hemos clasificado como cabezas de serie y eso ha hecho que haya todavía más expectación", subraya Asier. Iker Martínez confía en que "estemos enchufados en Valencia para poder liarla".
ESPERANZA Y TAMBIÉN CAUTELA
En cuanto al papel del Baskonia en la Copa, todos ellos coinciden en que "esperan que el equipo pueda llegar a las semifinales como mínimo".
Asier aún recuerda "lo dura que fue la edición de Badalona cuando nos fuimos a las primeras de cambio y no queremos sentir eso otra vez". Zuriñe recalca que "como mínimo, espero llegar a semifinales y luego todo lo que llegue bienvenido será".
“Nervios siempre hay; resulta inevitable tener ese gusanillo en el estómago de ver a tu equipo en la Copa del Rey. Esperemos no caer a las primeras de cambio como en Badalona, ya que el equipo genera ilusión”
Aunque los hinchas azulgranas se muestran cautos, hay mucho hueco para la esperanza. Iker Martínez sostiene que "el Baskonia ya ha demostrado de lo que es capaz y por qué no, yo sueño con llegar a la final".
Dada su dilatada experiencia siguiendo al equipo de su vida, Asier precisa que el Baskonia no ha disputado ninguna final de Copa en su historia ante el Real Madrid y este año puede ser una buena oportunidad para derrotarle dado que ambos podrían verse las caras en la final.
En esta edición también hay un aliciente más como el glamuroso pabellón. La afición baskonista, igual que las restantes aficiones, se muestra ansiosa por acceder al Roig Arena.
"Tiene muy buena fama y reputación y hay ganas de ver las instalaciones, pero no tiene nada que envidiarle al Buesa Arena. Esperemos que tenga algunos bares por el alrededor para refrescarnos un poco", destaca un bromista Asier.
Lo único claro a pocos días de que el balón se lance al aire es que, a nivel de ambiente, la afición baskonista volverá a tener un papel destacado y tratará de llevar al equipo en volandas para que los de Galbiati puedan cuajar un buen papel.
"No podemos saber a ciencia cierta si el Baskonia responderá, pero nosotros como afición tenemos muchas ganas de demostrar que no nos hemos oxidado y daremos la talla como siempre", afirma contundente Iker Martínez.
“No podemos saber a ciencia cierta si el Baskonia responderá, pero nosotros como afición tenemos muchas ganas de demostrar que no nos hemos oxidado y daremos la talla como siempre”
Ahondando en ello, Zuriñe recuerda que "hay muchas ganas de volver a apoyar al equipo en un pabellón y como sucede casi siempre seremos los más animados".
Para acabar, Asier pronostica que el sexto jugador brindará su calor al equipo de la misma forma que en el pasado. "No sé qué nos vamos a encontrar, pero a buen seguro que seremos muchos; ya hemos quedado con muchos aficionados del Baskonia y de otros equipos para volver a vernos. La gente se está moviendo, está con ganas y eso es buena señal".