Sentencia en el arranque

9ª jornada El Real Madrid fragua en una excelente primera parte su cómoda victoria sobre un Valencia Basket que llegó demasiado tarde a la contienda

02.11.2020 | 00:42
Sam Van Rossom defiende a Alberto Abalde, que regresó a la que fue su casa. Foto: Efe

Valencia Basket78

Real Madrid86

VALENCIA BASKET Vives (3), Hermansson (2), Kalinic (8), Labeyrie (26), Dubljevic (6) –quinteto inicial–, Prepelic (9), Pradilla, Puerto, Tobey (6), Van Rossom (6) y Marinkovic (12).

REAL MADRID Campazzo (8), Carroll (17), Abalde (15), Randolph (6), Tavares (8) –quinteto inicial–, Thompkins (15), Laprovittola (6), Garuba (3), Llull (3) y Taylor (5)

Parciales 6-28, 19-22, 30-20 y 23-16.

Árbitros Conde, Padrós y García González. Eliminaron por dos técnicas al banquillo al entrenador local Jaume Ponsarnau.

Pabellón Fuente de San Luis.

valencia – Una enorme primera parte, con un inspiradísimo Carroll, guió al Real Madrid a una nueva victoria en la cancha de un Valencia Basket que erró en su enfoque inicial y se hundió al darse cuenta pero que en la segunda parte reaccionó de la mano de Labeyrie y llegó a reducir su desventaja de 25 a 6 pero que no pudo poner nervioso a Campazzo.

El Valencia renunció desalida a su plan habitual contra el Madrid y Tavares de castigar con triples de sus pívots el único punto débil del caboverdiano pensando tal vez que lo había agotado en su reciente enfrentamiento y apostó por las penetraciones de Hermannson. Pero no funcionó.

En cambio, el equipo de Pablo Laso apostó por un clásico: nutrir de balones a Jaycee Carroll, y el estadounidense no falló. Con doce puntos casi seguidos, el escolta marcó el rumbo del Madrid y abrió de salida una amplia renta que apuntalaron Tavares o Alberto Abalde en su regreso a La Fonteta. Mientras, la defensa visitante acabó de bloquear a un Valencia con poca fe (6-28, m. 20). Un par de triples de Marinkovic parecieron dar ánimos a los locales pero su falta de agresividad defensiva (cinco faltas al descanso) le impidió poner en ningún aprieto a su rival.

La espesa rotación tampoco ayudó y el equipo de Laso siguió alimentando su marcador desde la línea de 6'75, con canastas de Thompkins o Laprovittola, entre otros, y un porcentaje del 63% al descanso con doce de diecinueve (25-50, m. 20).

Volvió mejor el Valencia pero esa mayor energía se tradujo en continuas protestas a las decisiones arbitrales y Jaume Ponsarnau se fue expulsado por dos técnicas, al parecer al banquillo pero en las que no había participado. El cabreo del entrenador catalán fue enorme. Van Rossom tiró del Valencia ante la relajación de un Madrid ya menos metido y la ventaja, con Labeyrie como inesperado ejecutor, bajó hasta los quince puntos (46-61, m. 26) para enfado de Laso, que logró al menos que Thompkins sostuviera esa ventaja.

Dos triples, uno del estadounidense y otro de Abalde, parecieron enfriar al Valencia pero un par de pérdidas tontas dieron pie a un inspirado Labeyrie para seguir recortando su desventaja, aunque a los locales les faltaron ideas para aprovechar las primeras opciones que tuvieron para bajar de diez, aunque finalmente llegaron a esa línea de nuevo por el interior galo (68-77, m. 35).

Un nuevo triple del francés obligó a Laso a pararlo y a ponerse en manos de Campazzo, que con un triple y un par de asistencias alimentó la ventaja madridista hasta asegurarse una victoria que fraguó en la primera mitad y que se le pudo complicar en el tramo final, si bien reaccionó a tiempo.