El Programa de Conservación de Suelos de la Red de Ciencia Ciudadana de Vitoria-Gasteiz ha superado en 2025 las 500 evaluaciones de salud del suelo desde su puesta en marcha en 2018. En total, se han realizado 529 mediciones en parcelas de tipología muy diversa. El programa está coordinado por el Centro de Estudios Ambientales (CEA) de la capital alavesa.
Solo durante el último año se llevaron a cabo 77 evaluaciones, la cifra anual más alta registrada hasta la fecha. Los muestreos se realizaron en huertas, parques y jardines, bosques, suelos degradados, espacios periurbanos y suelos industriales, con la participación directa de ciudadanía científica, estudiantes de la Universidad Pública Vasca, técnicos del CEA y personal de Neiker, entidad que ejerce la coordinación científica del programa.
El CEA organiza estos cursos dedicado al diagnóstico y evaluación del estado de salud de los suelos que conforman los diferentes ecosistemas agrícolas de la capital alavesa. Su objetivo es dotar a la ciudadanía de una herramienta que le permita analizar la calidad del suelo de sus fincas o jardines y verificar el impacto de sus prácticas, con el fin de fomentar la colaboración en tareas de conservación del suelo y favorecer el conocimiento del estado ambiental del municipio a través de los datos reportados.
El concejal de Medio Ambiente de Vitoria Borja Rodríguez ha animado a la ciudadanía a sumarse a las próximas campañas del programa y a tomar conciencia del papel del suelo en el entorno urbano. “Animamos a la ciudadanía a participar y a tomar conciencia del papel fundamental del suelo como un recurso vivo, estratégico y todavía poco visible, pero imprescindible para la sostenibilidad de Vitoria-Gasteiz”, ha señalado.
Participación ciudadana
Según explica Gorka Belamendia, técnico del CEA, cada año cuentan con más participación social: “Tras el descenso que hubo en 2020 a causa de la pandemia está habiendo una recuperación y cada vez contamos con más participación de la ciudadanía científica”.
Según ha señalado el técnico municipal, en 2025 los muestreos se realizaron con la participación de ocho voluntarios y técnicos del CEA, Neiker y de la UPV.
El Programa de Conservación de Suelos se mantiene activo desde hace ocho años y realiza las evaluaciones dos veces al año, en mayo y en octubre, coincidiendo con los periodos previo al cultivo y posterior a la cosecha.
“Los datos nos confirman la enorme riqueza de biodiversidad que alberga un suelo”
El programa analiza funciones clave del suelo como la producción vegetal, la biodiversidad, la regulación del agua, la fertilidad y el secuestro de carbono, aspectos fundamentales para la sostenibilidad urbana y la adaptación al cambio climático.
Los kits de medición que se utilizan en los muestreos los componen un termómetro, una báscula para pesar las cosechas, una pala plana para medir la macrofauna como lombrices, un cilindro y martillo para medir la capacidad de infiltración, una varilla y metro para medir la compactación, tiras de pH y vaso de precipitado, un smartphone y tarjeta de corrección de colores para estimar la humedad, la textura, la materia orgánica, el pH y el carbono orgánico. También utilizan un kit para medir la respiración y la ficha de campo para rellenar los datos.
Los resultados obtenidos muestran diferencias claras según el uso del suelo. Las huertas presentan una mayor abundancia de lombrices, organismos esenciales para la fertilidad, mientras que los suelos de parques y jardines muestran características muy similares a los de zonas industriales.
En el caso de los bosques, se ha detectado un mayor tiempo de infiltración del agua respecto a otros tipos de suelo. “Los datos nos confirman la enorme riqueza de biodiversidad que alberga un suelo”, subraya Belamendia. Algunos suelos alcanzan valores muy positivos en biodiversidad o almacenamiento de carbono, mientras que otros presentan problemas de infiltración o compactación, para los que se proponen medidas de mejora.
Herramienta digital
Desde 2024, el programa cuenta además con la herramienta digital LURZAIN, una aplicación web que funciona como repositorio de datos y facilita la evaluación de la salud del suelo mediante las denominadas tarjetas de salud. Belamendia explica que esta plataforma permite introducir los datos recogidos en campo y obtener diagnósticos comparativos, así como recomendaciones prácticas para mejorar el estado del suelo: “Es una aplicación web que lo que nos permite es evaluar de una forma sencilla la salud del suelo mediante las denominadas tarjetas de salud”.
“Cuando subimos los datos a la plataforma, LURZAIN nos facilita el diagnóstico y nos permite, a través del seguimiento año tras año, analizar el impacto de los cambios en el manejo del suelo”, explica el técnico del CEA. Actualmente, el programa de Vitoria-Gasteiz aporta aproximadamente la mitad de los datos almacenados en esta herramienta.
Las personas interesadas en participar pueden inscribirse a través del Centro de Estudios Ambientales, de la página web de Ciencia Ciudadana del Ayuntamiento o mediante correo electrónico. Esta iniciativa se alinea con la Estrategia de Protección del Suelo de Euskadi 2030 y con la Directiva europea de Vigilancia y Resiliencia del Suelo, cuyo objetivo es que en 2050 todos los ecosistemas del suelo se encuentren en buen estado de salud.