El Kosner Baskonia ha cogido velocidad de crucero en la ACB y se está mostrando intratable desde hace más de un mes. Algo cambió en el conjunto dirigido por Paolo Galbiati cuando lograron imponerse en aquel agónico encuentro en cancha del Unicaja el pasado 21 de diciembre, cuando manejaban un pobre balance de 4 victorias y 5 derrotas y sólo habían sumado un triunfo a domicilio en toda la campaña ante el colista Coviran Granada.
Superar al Unicaja, uno de los equipos más solventes de la competición en los últimos años, supuso toda una inyección de confianza para los vitorianos. Desde entonces han encadenado siete victorias consecutivas con las que no sólo se han asegurado su presencia en la Copa del Rey, algo que no estaba nada claro un mes atrás, sino que dependen de sí mismos para ser cabezas de serie en el torneo si se imponen en el duelo que tienen pendiente en Gran Canaria, aplazado por el temporal.
Esta solvencia en la liga doméstica ha recordado a los años de bonanza del conjunto vitoriano, cuando el calendario de la Euroliga no extenuaba físicamente a la plantilla y era capaz de hacer valer su calidad en la ACB.
Sin embargo, el paso al frente de la clase media de la competición, sumada al exigente calendario europeo, ha dificultado los últimos años la vida a los azulgranas, que se quedaron fuera de las dos ediciones pasadas de la Copa del Rey. Con una plantilla más profunda y la equilibrada gestión de minutos de Galbiati con sus rotaciones, el equipo ha logrado darle la vuelta a la situación y conseguir su mejor racha de resultados en la Liga Endesa desde la temporada 2022-23.
Según informa Rubén Gazapo, de baskonistas.com, hay que remontarse a la etapa de Joan Peñarroya para encontrarse a un equipo tan solvente en la liga doméstica. Cabe recordar que en ese curso 2022-23 los alaveses terminaron la fase regular en segunda posición con un balance de 28 victorias y 6 derrotas y también fueron cabezas de serie en la Copa del Rey, aunque en ambas competiciones cayeron eliminados por el Joventut.
En aquella edición el equipo encadenó nueve victorias seguidas entre el 29 de enero y el 9 de abril y otra racha de ocho triunfos entre el 27 de noviembre y el 15 de enero. En las dos siguientes campañas con Dusko Ivanovic y Pablo Laso al frente del banquillo, sin embargo, la mejor racha del equipo en la ACB fue de únicamente tres victorias consecutivas, dejando en evidencia la irregularidad y las idas y venidas recientes del equipo.
Numerosos precedentes
Es por ello por lo que es tan meritoria y sorprendente la racha reciente del equipo, pero la realidad es que aún tiene mucho camino por delante para acercarse a sus cuatro mejores registros históricos, todos ellos conseguidos durante la época dorada del equipo a principios de siglo.
El récord de victorias seguidas del Baskonia lo consiguió Dusko Ivanovic en la campaña 2008-09. Concretamente, los gasteiztarras encadenaron entre el 1 de noviembre de 2008 y el 8 de febrero de 2009 nada menos que 16 triunfos consecutivos, que podrían haber sido 20 de no ser por la derrota en cancha del Gipuzkoa Basket entrenado por aquel entonces por Pablo Laso.
El segundo mejor registro también lo consiguió el técnico montenegrino en la campaña 2004-05 con 15 victorias seguidas entre el 27 de noviembre y el 20 de marzo. Un año antes, en el curso 2003-04, arrancó la temporada con 14 victorias consecutivas, cifra que también alcanzó el propio Dusko en el curso 2000-2001 entre el 14 de febrero y el 13 de marzo.
Las siguientes mejores rachas son las 12 victorias que el equipo logró encadenar en los cursos 2012-13, 2009-10 y 1997-98. Todos estos registros quedan aún lejos del alcance del Baskonia de Galbiati, que sí que podría pensar en alcanzar las diez victorias seguidas de los cursos 2003-04 y 2017-18, que es la mejor marca azulgrana de los últimos diez años, en los que también encadenó nueve triunfos en la mencionada temporada 2022-23, en la 2018-19 y en la 2017-18.
Para ello, eso sí, el Baskonia deberá mantener su solidez en sus dos próximos compromisos, ambos exigentes en casa ante La Laguna Tenerife y a domicilio ante el Gran Canaria con la posibilidad de ser cabeza de serie en juego. Tras ello, el calendario es favorable para seguir ampliando la racha ante el Bilbao Basket, el Lleida, el San Pablo Burgos, el Girona y el Andorra.
En cualquier caso, lo importante no son tanto los récords, que no dejan de ser anecdóticos, como el hecho de que el Baskonia vuelve a hacerse respetar en la liga doméstica tras dos temporadas lejos del mínimo exigible para un club tan dominador en el pasado.