No es un decir. Mikel Urdangarin e Izaskun Arrue Kulturgunea son vecinos. Hay pocas calles de distancia entre ellos dentro del Casco Viejo de la capital alavesa. Así que, más tarde o más temprano, ambos tenían que encontrarse. Eso va a suceder este jueves en lo que, como definen desde Lazarraga Kultur Elkartea, va a ser un concierto especial por muchas razones.

Eso sí, en este encuentro entre cercanos, quien no tenga ya su entrada en la mano va a tener que esperar a que ocurra un milagro. La presencia de Urdangarin en las tablas de la calle Herrería ha levantado tanta expectación que desde hace ya tiempo no queda ni un solo hueco libre. Habrá que esperar que los vecinos vuelvan a programar otra visita.

Mientras eso sucede, está previsto que en esta actuación, el cantante, guitarrista y compositor se encuentre en solitario con el público. “Después de 30 años de carrera, 20 discos y numerosos escenarios compartidos con su grupo, Mikel Urdangarin emprende en esta ocasión un nuevo viaje. Será una actuación que propone volver a los orígenes: a la canción desnuda, al núcleo de la palabra y de la música”, explican desde IAK. “No es un concierto al uso; es casi un reconocimiento. Una oportunidad única de escuchar sus canciones tal y como nacieron, en su forma más pura y esencia”, describen.