El año pasado se cumplieron diez años del estreno de The Scale Of An Obsession, un cortometraje documental en el que el cineasta Aitor López de Aberásturi y el pintor David F. Brandon unieron sus caminos y miradas. Larga y premiada fue la trayectoria de aquella obra nacida en la capital alavesa. No es que en este tiempo ambos hayan dejado de encontrarse, pero este jueves, los dos autores vuelven a encontrarse con el público a través de una creación artística. Así va a suceder en Zas Kultur.

En concreto, el espacio de la plaza San Antón va a acoger, a partir de las 19.30 horas y con entrada gratuita, la acción The Mad Metropolis: making of. Se trata de una videocreación experimental de cinco minutos montada y dirigida por López de Aberásturi por encargo de Brandon. La pieza parte de una regla clara: no añadir imágenes nuevas, como explican desde Zas. “Todo se construye con materiales preexistentes, de modo que la autoría se juega en otro sitio: en la selección, el corte, el ritmo y la relación entre capas”, describen desde el espacio cultural.

Aitor López de Aberásturi Jorge Muñoz

Ensamblaje

El componente visual procede del cortometraje experimental en 16 mm The Mad Metropolis, dirigido por A-Soma. La banda sonora se articula con dos temas del grupo The Anonions pertenecientes a su reciente álbum The Hourglass, con letras de David F. Brandon. “Con esos elementos, el montaje compone un ensamblaje que mira de frente a la ciencia ficción y al imaginario pulp: no como decoración, sino como método para tensar el relato”, explican desde Zas.

El punto de partida está en un hombre que lee una novela pulp de ciencia ficción hasta quedar absorbido por lo que lee. A partir de ahí, la pieza desplaza la acción hacia un terreno más inestable, donde leer deja de ser seguir una historia y pasa a ser entrar en un dispositivo. Así, en la cita se verá cómo se arma el guion cuando no hay rodaje, qué decisiones sostienen el montaje, de qué manera la música condiciona y qué papel juega el cartel como puerta de entrada. Se busca realizar “una mirada al trabajo que suele pasar desapercibido: en los empalmes, los acentos, las omisiones”, se explica.