La sala Jovellanos del centro cultural Montehermoso vuelve a transformarse a partir de este viernes 6 de febrero para acoger la exposición ‘Cuerpos de barro en movimiento’, obra de la artista visual Lorena Aduna, que a través de la cerámica plantea distintas metáforas en torno a la vida contemporánea como la tensión, el acúmulo o la inestabilidad.
"El material no se presenta como una técnica utilitaria, sino como un medio capaz de generar pensamiento", ha contextualizado este miércoles durante la presentación de la muestra su comisaria, Irene Ergueta.
Las piezas, pese a su carácter abstracto, se encuentran atravesadas por cuestiones "contemporáneas, políticas", y remiten a esa "aceleración constante" o a esa "dificultad" propia del día a día para las personas de construir una identidad propia en un universo del todo homogeneizador.
La muestra, en la que la artista juega con el equilibrio y las luces y las sombras, se podrá visitar hasta el 8 de marzo, de martes a sábado de 11.00 a 14.00 y de 17.00 a 20.00 horas, y los domingos solo en horario de mañana.
De la pintura a la escultura
Aunque nacida en Gasteiz en 1995, Aduna creció en Haro (La Rioja) y se graduó en Bellas Artes con mención en Pintura en la Universidad de Salamanca (2019–2023), desde donde realizó una movilidad SICUE en la Universidad de Barcelona en 2022. Ya en 2024 completó el máster en Cerámica: Arte y Función en la EHU, como paso previo a la creación de estos 'cuerpos en movimiento'.
La práctica artística de Aduna se inició en la pintura, desde donde abordó cuestiones vinculadas a la experiencia personal y los cánones de belleza y prestó especial atención al "papel amplificador" de las redes sociales en la construcción de expectativas sociales y dinámicas de presión y exceso, hasta que estas reflexiones se intensificaron y le surgió la necesidad de trabajar desde un plano más físico, tangible y tridimensional.
En ese tránsito, la cerámica apareció en la práctica artística de Aduna no como un cambio abrupto, sino como una continuidad material de preocupaciones ya presentes. Influenciada por referentes como Edmund de Waal o Alexander Calder, la creadora entiende este material como un "campo expandido" donde la forma, el gesto y la estructura dialogan con el espacio.
La fragilidad inherente a la cerámica y su interacción con otros elementos convierten la imperfección, el error y la posibilidad de colapso en parte "esencial" de su lenguaje estético.
Primera de cuatro
La de Aduna es la primera muestra de las cuatro seleccionadas en la convocatoria 2025 de Montehermoso+EHU, el programa de difusión de proyectos artísticos derivado del convenio entre el centro cultural gasteiztarra y la Facultad de Bellas Artes de la universidad vasca para difundir las últimas tendencias en materia de creación y dotar a las y los artistas, la mayoría jóvenes y en pleno aprendizaje, del espacio y las herramientas con las que deberán trabajar en su futuro profesional.
A ‘Cuerpos en barro en movimiento’ le seguirán ‘Mirar el agua’, obra de Cristina Souto, ‘No le es dado a la dicha privarse de sus espinas’, de Alexia Cobo y ‘Encontrarse las partes’, de Nerea Gundín, que también se exhibirán en la sala Jovellanos durante este año. Todas ellas bajo la tutela y comisariado de Ergueta.