Realidades que superan a sus memes

La artista gasteiztarra Gala Knörr lleva a Montehermoso 'How to make friends and influence people' hasta el 12 de septiembre

08.07.2021 | 00:29
La artista vitoriana en uno de los espacios de la muestra.

Podría estar incluso en más sitios a la vez porque la agenda de Gala Knörr suele ser complicada de seguir aún en tiempos de pandemia. "Hasta he hecho residencias artísticas online, que es algo que no se me habría ocurrido nunca".

ARCO acoge estos días, a través de Galería T20, obras suyas como Miracles happen. Y el centro cultural Montehermoso inaugura hoy la exposición How to make friends and influence people, que se va a poder ver en lo alto de la colina hasta el próximo 12 de septiembre. Pero hay algo que no deja de ser significativo en esta coincidencia temporal.

A pesar de su juventud, la creadora está cimentando en los últimos años una intensa trayectoria que pasa por diferentes ciudades, países y continentes. Sus piezas se han podido ver, por ejemplo, en Nueva York, Bruselas, Barcelona o Málaga. También en Madrid, a donde ahora regresa con la mencionada feria de arte contemporáneo.

Sin embargo, en todo este tiempo, nunca ha podido mostrar ninguno de sus proyectos en la ciudad donde nació. Solo Zas Kultur, en 2018, posibilitó un encuentro con su público más cercano para hablar de Ningún hombre es una isla, una producción en torno al brexit.

"Estoy muy contenta por poder hacer esta exposición aquí", dice la creadora vitoriana con una sonrisa que ni siquiera la mascarilla puede tapar. Cabe recordar que esta muestra se realiza de la mano de la convocatoria anual para apoyar la creación artística que desarrolla Montehermoso.

Más allá de esta cuestión, How to make friends and influence people es un buen ejemplo del sello que caracteriza a Knörr en sus diferentes propuestas. Por un lado, el papel de la pintura, cuya actualidad frente a formatos como el audiovisual, suele reivindicar. Aún así, ella no se cierra a nada. Todo lo contrario, y aquí también se sirve, por ejemplo, del vídeo.



Por otro, el uso de Internet y de las redes sociales como fuentes inagotables de imágenes, referencias, iconos, mensajes y herramientas. Y por último, pero no menos importante, la utilización del humor como eje fundamental para adentrarse en distintas cuestiones sociales, económicas y políticas, y plantear una invitación constante al visitante para, más allá de la primera posible sonrisa, emocionarse y reflexionar sobre el propio ser humano y sus comportamientos.

 

Pero Knörr gusta también de buscar referentes anteriores para completar los puntos cardinales de sus proyectos, como hizo en Tumbleweeds con Jack Kerouac. En este caso, toma como punto de partida dos libros con títulos similares y relacionados con el de la exposición.

Por un lado está uno de los manuales de autoayuda de Dale Carnegie que enseña cómo manipular situaciones y personas para el propio beneficio. Por otro se encuentran las memorias del cómico y crítico social Lenny Bruce, que a mediados de los años 60 del siglo pasado fue condenado por, en teoría, incurrir en delitos de obscenidad durante sus actuaciones. En realidad, el problema es que hacía comedia mientras hablaba de cuestiones como la homofobia o la segregación racial.

Jugando con la sátira, con los memes, con la manipulación de imágenes, con los personajes mediáticos y políticos de este siglo XXI, con conocidos mensajes y lemas a los que se les da la vuelta, con los excesos de color, con los materiales e incluso con amigos artistas que también hacen sus aportaciones, Gala Knörr compone un espejo en apariencia deformado para reflejar a una sociedad actual que, sin proponérselo, muchas veces llega a superar, por el lado del surrealismo, a cualquier ficción.

Millennials y centennials también tienen sus códigos, sus referentes, sus expresiones. Y Knörr se mete de lleno ahí, como lo ha hecho a lo largo de su trayectoria, para hablar del cambio climático, del brexit, del populismo de Trump, del racismo, de la desigualdad, de la homofobia y del propio Internet.

Como siempre ha sucedido en el teatro, el cine, la literatura, la música y cualquier otra disciplina, hay quien considera que aquellos proyectos que recurren al humor, a la acidez y a la sátira para afrontar cuestiones que son serias, no son formales, no tienen tanto valor ni trabajo, no merecen ser tan tenidos en cuenta.

Pero como han demostrado tantos creadores, nada más lejos de la realidad. La artista vitoriana, de hecho, lo tiene claro: "El humor es un mecanismo de supervivencia, una herramienta a reivindicar en la práctica artística".

Es también una forma de acercarse de otra manera a quien acuda a Montehermoso. "A través de la risa espero conectar con el público", generando "una emoción y una reflexión"."Es una herramienta política transgresora para confrontar al poder y cuestionar los contextos políticos y sociales" y así se quiere demostrar en este How to make friends and influence people donde la autocensura no tiene espacio.

Desde esta tarde, de todas formas, es el momento de quienes acudan al centro cultural, de quienes quieran aceptar la invitación de la autora gasteiztarra, de quienes no quieran perder la oportunidad de compartir su primera muestra en casa, que es de esperar que no sea la última.

Aunque ha expuesto en ciudades como Nueva York y Bruselas, y ahora está presente en ARCO, ésta es la primera muestra en su ciudad

Ya sea a través de la pintura, el vídeo o de otros caminos, el humor como herramienta para la emoción y reflexión sustenta todo la producción


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