Javier Alzola Saxofonista

"Hay que hacer lo mismo de siempre, es decir, dar, o por lo menos intentarlo, todo lo que tienes"

Más allá de Fito & Fitipaldis, Javier Alzola también desarrolla otros proyectos musicales. Este sábado al mediodía acude a Jimmy Jazz con El Pacto

24.02.2021 | 00:37
Javier Alzola, saxofonista

Con la música de Bruce Springsteen como eje básico, El Pacto Rock Band actúa este sábado en la capital alavesa. En concreto, la cita con el público se producirá a partir de las 13.00 horas –las puertas se abrirán 30 minutos antes– en una sala Jimmy Jazz que todavía tiene algunas entradas disponibles. Mario Marrodán, Juan Carlos Gómez, Ramón Montxu Escobar, Gontzal Alonso, Alberto Egía y Javier Alzola, quien regresa a Vitoria tras unos cuantos años de su última actuación en la ciudad y mientras se espera que el próximo verano vea la luz del nuevo y esperado disco de Fito & Fitipaldis.

Toca actuar al mediodía en una sala de conciertos como la Jimmy en la que en cualquier otro momento, la cita se produciría con premeditación, nocturnidad y alevosía. Mascarillas, separaciones, horarios... ¿complicado de llevar todo esto que está sucediendo en los directos?

–Bueno, ya sabemos lo que hay. Es un poco más frío todo, sobre todo por las distancias y por el hecho de no poder ver las caras del público, por lo menos de los que deberían estar más cerca del escenario. Pero aún así, hay que hacer lo mismo de siempre, es decir, dar, o por lo menos intentarlo, todo lo que tienes. Además, es cierto que estamos notando cómo la gente está disfrutando. No sé si es porque hay pocas cosas o porque tenemos todavía más ganas de ir a conciertos, pero en ese sentido, la actitud del público está haciendo que todo esté siendo más placentero. La gente está con ganas, por eso se están llenando los aforos, no solo porque se hayan reducido. La complicación está en que, realmente, son pocos los sitios que están pudiendo programar conciertos en esta situación. Ahí está más el problema. Pero ya te digo que el público está deseando ir a ver cosas y te lo transmite.

Además, esta propuesta sería para verla todos juntos, coreando los temas de Springsteen, saltando, e incluso bailando...

–Sí, sí, eso por supuesto. Es la pena que te da, pero tampoco te puedes parar por eso.

Seguramente sobras los motivos, pero ¿por qué esta mirada especial a Bruce Springsteen?

–Queríamos hacer algo pensando en un público muy amplio, variado, ofrecer algo dentro del rock que nos sirviese para alegrarnos todos. Y tampoco te creas que hay muchos homenajes a Springsteen. La banda es muy rockera y la propuesta de Springsteen nos encajaba muy bien. Te reconozco que no soy muy amigo de los grupos tributo, pero éste es el único en el que me gustaría estar y en el que me gusta estar.

Se podrían hacer 20 tipos de repertorios distintos solo con la trayectoria de Springsteen y no repetir ni una canción. ¿Cómo se elige lo que entra y lo que se decide dejar fuera para una propuesta como la suya?

–Esa es una buena pregunta (risas). Pasa por ponernos de acuerdo entre todos, aunque al final es el cantante el que tiene mucho que decir. Intentamos proponerle al público un repertorio que hace un viaje desde los inicios hasta ahora, sobre todo tirando más por el rock que por las baladas. Nos decantamos más por la marcha (risas).

En su caso en particular, ¿qué es lo que más le gusta de Bruce Springsteen?

–Me parece que es un artista que siempre está a la altura del momento. Me ha demostrado mucha energía, estar al día, trabajar y ser alguien con mucha generosidad a la hora de actuar. Musicalmente lo tiene todo, empezando por una gran banda. De hecho, él tiene todo lo que debe tener el rock.

Hay bandas tributo que se preocupan más por copiar la estética, de ser un espejo perfecto también en lo musical... En el caso de El Pacto, ¿qué ocupa o preocupa más?

–A nosotros nos interesa el concepto musical y transmitir todo lo que podamos en el directo. Ni queremos calcar la música ni tampoco acercarnos a la estética. Lo que buscamos es transmitir de Bruce Springsteen desde nuestra idea y que el público salga contento. El que vaya buscando si en el momento X de la canción Y hacemos todo igual, se puede olvidar. Lo que buscamos es disfrutar y hacer disfrutar.