Aunque muchas personas piensen que el pelo es estático, lo cierto es que suele cambiar de aspecto con frecuencia. Durante su vida útil, puede modificar su textura, densidad y forma. Es más, puede dejar de estar completamente liso a rizarse y a tener ondas con el tiempo, algo que se debe a una razón biológica.
Sobre este fenómeno habla la dermatóloga Ana Molina que apunta a que estos cambios ocurren porque la estructura desde la que nace el cabello, suele tener alteraciones. Hablamos del folículo piloso, que hace que adopte nuevas formas.
Cambios hormonales y menopausia
Según explica Ana Molina, la menopausia es uno de esos momentos donde más se ven modificaciones en el pelo. En esa etapa, bajan los niveles de estrógeno y el equilibrio hormonal se altera, afectando al funcionamiento interno.
A pesar de que no hace que el pelo se rice de manera directa, sí que puede llegar a secarlo, encresparlo y que tenga más tendencia a formar ondas. Asimismo, hay quienes tienen la melena con menos volumen.
Por no hablar de la aparición de las canas, que hace que estos cambios se noten mucho más. En esta situación, el cabello puede estar más áspero y ser más difícil de peinar, como si estuviera más “rebelde”.
Entendiendo el fenómeno
Hay muchos otros factores que explican que el cabello pueda rizarse más. Uno de ellos son las hormonas, que juegan un papel clave en etapas vitales como la pubertad o el embarazo, cuando el pelo puede volverse más rizado o difícil de manejar.
Asimismo, la edad es algo que también influye: con el tiempo, el folículo pierde simetría, provocando que el cabello crezca de forma irregular y quedando a medio camino entre liso y rizado, que muchas personas identifican.
También tenemos el daño acumulado. Es decir, el uso en exceso de tintes, herramientas como secador o planchas, al igual que exponerse al sol por mucho tiempo, dañan la fibra capilar. Por lo tanto, afectan claramente a su comportamiento.
Finalmente, la dermatóloga destaca la queratinización. Dicho de otro modo, la distribución de proteínas en el pelo, afecta a su forma final, algo que se traduce en cambios visibles en la textura.
El pelo como reflejo del organismo
Así las cosas, el pelo es un claro indicador de lo que pasa en el interior del cuerpo. Por lo que si se pasa de tener un cabello liso a rizado o con ondas, no es por pura casualidad, sino por ciertos cambios biológicos que no hay que pasar por alto.
Por eso, si bien puede crear confusión, los expertos recomiendan prestarles atención para entender mejor la salud general del cuerpo. Por esa razón, hay que consultar con profesionales y ajustar rutinas de cuidado para lograr un cabello sano.