Los edificios públicos, sobre todo aquellos destinados a atender a los ciudadanos, tienden a tener una arquitectura eminentemente funcional, sobria. No suelen estar hechos para llamar la atención o ser admirados (aunque hay casos para todo), salvo que se aprovechen edificios históricos preexistentes para acoger determinadas dependencias.

Pero esa sobriedad y funcionalidad no tiene por qué ser ‘aburrida’. Se le puede dar un toque divertido, como se puede comprobar con el edificio que alberga el Archivo Municipal de Cerdanyola del Vallès. Probablemente poca gente que no viva en esta localidad de unos 60.000 habitantes próxima a Barcelona lo habrá visto alguna vez, pero tiene su gracia.

Aunque no es una construcción nueva, ha saltado a las redes sociales en los últimos días al subir una foto el usuario de X Àlex Hinojo (@AlexHinojo ) y compartir el post la popular cuenta Et Felicito Fill, que comparte curiosidades de todo tipo que encuentra en las redes, en los medios de comunicación o en la misma calle. “El archivo con forma de archivador es el mejor edificio de Cerdanyola”, ha publicado en catalán.

El Archivo Municipal de Cerdanyola del Vallès se hace viral

La verdad es que la imagen es llamativa: el edificio reproduce cinco archivadores comunes de color blanco, con los laterales oscuros y rayas horizontales, con la clásica abertura circular en la parte inferior (que sirve de ventana). Y cada uno está identificado en la parte superior con una letra en mayúsculas, que juntas forman la palabra ‘ARXIU’ (Archivo en catalán).

El post ha tenido mucho éxito, con 35.000 visualizaciones en unas pocas horas y decenas de comentarios, que se mueven entre el aplauso a la originalidad del arquitecto y las críticas a los posibles problemas que ese diseño puede generar en el día a día de quien trabaje en él. “Todo el día con luz artificial; se resienten los trabajadores y también los habitantes de Cerdanyola que pagan la factura de la luz. Cuando la ‘broma’ pasa por delante de la funcionalidad, argumenta un usuario de X.

Críticas y humor sobre el peculiar diseño del edificio

No es el único que le ve fallos. “Todo el que trabaja se rifa la planta inferior, por donde entra una rendija de luz”, dice otro, aunque alguien le responde buscando una explicación lógica a ese diseño. “Teniendo en cuenta que al papel no le va muy bien la luz, las ventanas serán para la sala de consultas y el resto del edificio, el almacén”, afirma. Y alguno incluso reacciona con humor, asegurando que esa imitación de un archivador de cartón ya está anticuada. “Ya no se archivan cosas así. Ahora todo son bytes”.