Rodions Kurucs hizo un esfuerzo colosal para ser de la partida ante el Tenerife en el cruce de cuartos de la Copa tras el esguince de tobillo sufrido en el derbi vasco de Miribilla. Con un sacrificio descomunal, el guerrero letón aguantó más de 19 minutos sumando 14 puntos, algunos de ellos decisivos en la recta final cuando contuvo el intento de rebelión del Tenerife.

Al término del partido, no pudo ser más explícito a la hora de valorar su condición física antes del salto inicial.

"Quiero dar las gracias a los fisios, estuvieron esta semana dos o tres veces al día en el BAKH realizando tratamiento y haciendo todo lo posible par que vuelva. Hasta esta mañana no pensaba que iba a jugar. La semana ha sido dura, estoy muy cansado de los tratamientos, pero al final me ha salido un buen partido también gracias al trabajo de los compañeros", subrayó Kurucs.

El báltico admitió que le resultó difícil "jugar con dolor", pero era consciente de que era un día para darlo todo y no dejarse nada en el tintero.

"Paolo me ha dicho que no quería que tomara riesgos, pero me encontré bien. Iba a jugar tres minutos al inicio para ver cómo me sentía y luego ir viendo. Al final ya me sentí cómodo. Él tenía confianza para ponerme con tres faltas en el tercer cuarto. Paolo confía en mí y yo en él", admitió sin tapujos Kurucs, quien recalcó que ya está acostumbrado a jugar como cinco esta temporada.

Kurucs sorprende a Galbiati con una tarta por su 42 cumpleaños cuando atendía a los medios tras la victoria ACB MEDIA

"El plan para el partido era ganar de cualquier manera. Hemos conseguido lo que queríamos. Ha sido un muy buen esfuerzo de equipo, todos han hecho un gran trabajo. Los jugadores de banquillo han dado mucha energía", concluyó Kurucs, que regaló a Galbiati una tarta al término del partido por su 42 cumpleaños en un regalo que nadie esperaba.