El Kosner Baskonia cayó este jueves ante el AS Mónaco por 102-92 en un partido intenso y de alto ritmo que volvió a dejar una conclusión clara: el equipo tiene argumentos para pelear, pero sigue pagando caro sus desconexiones defensivas.
Es la octava vez esta temporada que los de Paolo Galbiati encajan más de 100 puntos en Euroliga, un dato que empieza a marcar tendencia en su trayectoria continental.
El conjunto vitoriano aguantó el tipo durante media hora. Encontró ritmo en transición, movió el balón con criterio durante muchos tramos y logró sostener el pulso al subcampeón europeo a base de responder con puntos en la cancha contraria, pero cuando se le agotó la pólvora acusó una vez más sus problemas defensivos.
En cada intento de acercarse en el marcador encontró una réplica inmediata. Las tareas de contención volvieron a ser el factor diferencial. El Baskonia sufrió en el balance defensivo, concedió segundas oportunidades y permitió demasiadas situaciones cómodas que dieron oxígeno a su rival en momentos decisivos. Sólo mostró una buena cara atrás en el segundo cuarto.
En el equipo de Spanoulis, fueron los jugadores interiores, Mirotic y Theis, quienes sostuvieron al equipo en los tres primeros cuartos, con vía libre bajo el aro azulgrana, mientras que en el perímetro James, Okobo y Strazel encontraron continuamente una autopista para penetrar y pudieron haber hecho más sangre de haber anotado alguna bandeja fácil.
Incluso en el último cuarto cuando sin Nikola Mirotic ni Daniel Theis en cancha, los azulgranas no lograron capitalizar su ventaja en el juego interior ante los quintetos pequeños propuestos por Spanoulis con Begarin, sin apenas protagonismo este curso, como pívot de circunstancia ante la mayor envergadura de Diakite.
No es un episodio aislado
La derrota en el Principado se suma a una lista que empieza a ser preocupante: el Baskonia ya ha encajado más de 100 puntos en ocho ocasiones esta temporada en Euroliga, con marcadores como 109-84 ante Milán, 105-95 frente a Fenerbahçe, 134-111 contra el FC Barcelona, 105-87 ante París, 102-85 frente a Anadolu Efes, 102-98 contra Olympiacos, 114-89 ante Maccabi y ahora 102-92 frente al AS Mónaco.
Esta secuencia evidencia que, más allá de la capacidad para producir en ataque, la consistencia defensiva sigue siendo el gran reto pendiente en Europa, donde cada vez hay menos alicientes.
El Baskonia compite, no pierde la cara a los encuentros y muestra fases de buen baloncesto, pero los resultados recuerdan que en la Euroliga el equilibrio entre ataque y defensa es innegociable. Mientras no logre sostener su nivel defensivo durante 40 minutos, será difícil sumar triunfos.