En la Euroliga anotar no es suficiente. Ante el enorme talento que hay en el torneo continental es necesario ponerse el mono de trabajo en defensa y esa premisa se le olvidó al Kosner Baskonia en Milán. Los hombres de Paolo Galbiati se encontraron cómodos en el guion de ida y vuelta y alta anotación de la primera mitad. Sin embargo, tras el descanso el Armani cerró filas en defensa, elevó su tono físico y frenó por completo la producción de los vitorianos, que sucumbieron con claridad al no encontrar respuesta al poderío interior de Booker y LeDay y el acierto de los tiradores locales. 

El conjunto gasteiztarra, con un quinteto formado por Forrest, Howard, Radzevicius, Kurucs y Diop, protagonizó una buena puesta en escena, especialmente en ataque moviendo bien el balón, cargando el rebote ofensivo y encontrando a Howard para colocar el 10-14 en el marcador en cuatro minutos de juego de vértigo y alta anotación para los dos equipos.

Le costó más a los alaveses con la segunda unidad. Los puntos de Luwawu-Cabarrot, el único suplente que anotó en el primer cuarto, no sirvieron para contener el paso al frente del Armani Milán, que encontró demasiadas facilidades con Booker por dentro y se valió del acierto exterior de Shields, Brooks y el propio Booker para darle la vuelta al electrónico. Con la vuelta de Forrest, Kurucs y Howard, regresó el acierto visitante y el duelo se convirtió en un toma y daca con predominio del ataque sobre las endebles defensas.

De esta manera, se llegó al segundo cuarto con un abultado 32-29 en el electrónico, cifras que siguieron creciendo a buen ritmo impulsadas por el duelo anotador entre Brooks y Howard en el puesto de escolta. El baskonista tuvo una de esas noches en las que ve el aro como una piscina, entró en trance y en el ecuador del segundo parcial ya llevaba 15 puntos en su casillero.

Cuando ambos se marcharon al banquillo, el ritmo del choque no se enfrió. Los puntos se volcaron por dentro con LeDay, Omoruyi, Booker y las penetraciones de Forrest y Simmons, apenas se cometieron errores en ataque, el Armani viajó a la personal por el bonus tempranero de los vitorianos y se llegó al descanso con un significativo 57-56 que dejaba todo abierto para la segunda parte.

Cambio de guion

Era necesario elevar el tono defensivo para desequilibrar el duelo y fue el Armani Milán quien supo interpretarlo tras el paso por los vestuarios. El conjunto italiano, con LeDay como líder espiritual transmitiendo energía y celebrando cada buena acción defensiva, se mostró mucho más agresivo y logró frenar en seco la producción ofensiva azulgrana.

Con ese paso al frente atrás y la superioridad de los interiores Booker y el propio LeDay tanto en la zona como en la línea de tres puntos ante cualquier defensor propuesto por los vitorianos, llegó un arrollador parcial de 20-4 con el que los locales rompieron por primera vez el partido y colocaron el 79-63 en el electrónico. El regreso al banquillo de Booker y LeDay, el segundo tras una fea caída contra el panel publicitario intentando salvar el balón, dio algo de oxígeno a los azulgranas, que aun y todo solo lograron reducir en tres puntos la diferencia al cierre del cuarto (84-71).

No cambiaron las cosas en la reanudación, ya que los vitorianos siguieron concediendo las mismas facilidades para anotar al Armani y sudando cada canasta. Mientras los italianos encontraban tiros liberados o la alfombra roja hacia el aro azulgrana, el Baskonia tiraba de acciones individuales de Luwawu-Cabarrot y Howard sin que el balón apenas circulara ante la cerrada defensa local.

Con el 92-72 a falta de siete minutos y medio para el desenlace, obra del exbaskonista Mannion en una acción de dos más uno, el cuadro milanés sentenció el choque y se dio el lujo de tener un final de partido tranquilo. 

Poca historia tuvo el resto del encuentro, ya que los visitantes tiraron la toalla y Galbiati, teniendo en cuenta lo que aún queda por delante esta semana ante el Barça y el Gran Canaria, optó por dar descanso a sus principales puntas de lanza. La principal conclusión es que al Baskonia sigue costándole horrores competir lejos del Buesa Arena, más ahora sin la motivación de pelear por el play in. Toca pasar página y pensar en el viernes.