El Kosner Baskonia cumplió con los pronósticos ante el Morabanc Andorra y sumó, no sin sufrimiento, una victoria que le deja a un paso de cumplir el primer objetivo de la temporada con la clasificación para la Copa del Rey de Valencia. El cuadro azulgrana, gracias a un explosivo primer cuarto de Simmons, consiguió una ventaja cercana a los diez puntos que gestionó sin demasiadas dificultades hasta que, al final del tercer cuarto, un parcial de 0-14 del Andorra lo puso contra las cuerdas. Afortunadamente, su extraordinario acierto exterior decantó la balanza cuando engranó la quinta marcha en el epílogo.

El conjunto vitoriano, con el mismo quinteto inicial utilizado ante el Fenerbahce formado por Simmons, Joksimovic, Radzevicius, Kurucs y Diop tras quedar Forrest descartado por Galbiati, tuvo dificultades para defender las acciones de bloqueo y continuación entre Evans y Pustovyi durante los primeros minutos, aunque lo compensó con acierto exterior.

Dos triples de Radzevicius y uno de Simmons mantuvieron el duelo igualado en los primeros compases (9-9), pero con la entrada de la segunda unidad el Baskonia comenzó a poner tierra de por medio. Un triple de Luwawu-Cabarrot adelantó por primera vez a los alaveses en el marcador, fueron poco a poco imponiendo su ritmo y Simmons, con ocho puntos en el tramo final para un total de 11 sólo en el primer cuarto con un 3/3 en triples, empezó a romper el partido (30-20).

Con el regreso de Evans y Pustovyi a cancha en el segundo cuarto, el Morabanc Andorra le retomó el pulso al choque y puso freno a la sangría para volver a acercarse en el marcador. El Baskonia intentó contrarrestar la incidencia del enorme pívot ucraniano de 2,19 metros por dentro alejándolo de la zona con la amenaza exterior de Diakite, pero en el lado contrario de la cancha el guineano sufrió en exceso y terminó cargándose de falta y marchándose al banquillo con 39-35 en el electrónico.

Villar y Diop lograron contener mejor a Evans y a Pustovyi que Spagnolo y Diakite y el Baskonia retomó el mando del encuentro y volvió a estirar su colchón en el tramo final de la primera parte. Luwawu-Cabarrot, anotando mediante su talento individual y creando juego para sus compañeros, tiró del equipo en ataque durante el descanso de Simmons y los alaveses se marcharon al descanso con una renta de 51-43.

Reacción visitante

El guion del encuentro, a pesar de que Joan Plaza realizó ajustes en su rotación, apenas cambió al regreso de vestuarios. El Baskonia siguió manejando una ventaja de entre cinco y diez puntos y Evans y Pustovyi volvieron a ser sus principales dolores de cabeza en defensa. Los andorranos se acercaron a cuatro puntos en una acción de dos más uno de Evans (55-51), pero ocho puntos de Luwawu-Cabarrot y cinco de Diakite permitieron a los alaveses responder y alcanzar su máxima renta del partido hasta entonces con el 68-57.

Todo parecía bajo control, pero una antideportiva innecesaria de Omoruyi sobre McKoy complicó las cosas para el Baskonia. Fue una acción de cinco puntos para los visitantes con un triple de Best, que calentó la muñeca y anotó en transición otro triple con el que el Andorra completó su remontada (68-69). Kurucs rompió el parcial de 0-14, pero no evitó que los del Principado llegaran por delante al parcial decisivo gracias a un triple sobre la bocina del killer silencioso Kyle Kuric (71-74).

Tras complicarse enormemente el partido, a Galbiati no le quedó más remedio que poner toda la carne en el asador en el comienzo de un último cuarto en el que entre Simmons y Luwawu-Cabarrot, los mejores azulgranas en ataque, recuperaron el mando del choque con el 76-74. A partir de ahí, ambos equipos se fueron intercambiando golpes con Kuric haciendo daño a los alaveses hasta que, tras el 81-82, el triple acudió al rescate del Baskonia.

La quinta diana de Simmons, seguida de dos triples de un Howard desaparecido en la primera parte y otro de Kurucs, dieron el golpe de gracia al Andorra, que en un abrir y cerrar de ojos vio como todo su trabajo para remontar caía en saco roto. Con 93-84 en el marcador a dos minutos del final, los hombres de Joan Plaza no tuvieron tiempo de reponerse al croché encajado directamente en su mandíbula y los alaveses sumaron un importante triunfo para poner pie y medio en la Copa del Rey y escalar al séptimo lugar de la ACB.