El covid-19, enemigo de las cañas

27.03.2020 | 23:02
Eduarso Saiz y la fábrica de La Salve.

La venta en la alimentación amortigua la bajada de ventas de la cervezapor el cierre de los bares

El cierre de la hostelería ha tenido un efecto devastador en otras actividades, especialmente en nuestro país tan dado a salir y alternar. Y una de ellas es el sector cervecero, sobre el que el director general de la patronal Cerveceros de España, Jacobo Olalla, ha dicho que "alguno puede pensar que lo que no se consume fuera se bebe en casa, pero no es lo que vimos en la última crisis económica", sobre la que recuerda que entonces las ventas en bares cayeron un 20% y "sólo una pequeña parte" fue compensada por las compras en supermercados.

Y ahora se vuelve a repetir, sin duda con bastante más magnitud, aquella situación. La ausencia de partidos de fútbol, la prohibición de circular y moverse libremente de una casa a otra para juntarse con amigos e incluso la "falta de alegría" que se percibe dada la magnitud de esta crisis sanitaria por la propagación del coronavirus son factores que contribuyen a elaborar un diagnóstico negativo a nivel empresarial.

Así lo aseguraba a DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA el director de Cervezas La Salve, Eduardo Saiz Lekue, quien ve las consecuencias de la situación con una dimensión "muy fuerte", aunque confía en la capacidad de la sociedad para volver a arrancar y recuperar el bienestar y con él la alegría.

Pero de momento, lo que es real y evidente, es que "de repente el 75% o el 80% del negocio ha cerrado de la noche a la mañana", como explica gráficamente y eso acarrea consecuencias muy importantes que no solo alcanzan al valor económico, sino también al estado de las personas.

Explica Saiz que el momento que se vive tiene dos impactos fundamentales. Por una parte "el emocional entre la población, porque supone un frenazo a las relaciones personales, a las amistades, a los encuentros, a la interrupción de la vida cotidiana y de los hábitos". Y, por otra, a la cuenta de explotación de la compañía, porque Cervezas La Salve cuenta "con una presencia muy importante en la hostelería, pero no tanto en el canal de alimentación que está en su comienzo de desarrollo, con presencia de varias grandes superficies y comercios y también iniciándose en la venta online". Con todo, estos dos canales de distribución, sin ser muy notables, están funcionando "y gracias a ellos estamos amortiguando esta tempestad".

Para esta cervecera vasca "la situación es la que hay y este es el momento de dar apoyo a nuestros clientes para que las consecuencias de loo que estamos viviendo sean lo menos dañinas posibles".

De momento, en la factoría bilbaína hace días que se dieron ya las instrucciones adecuadas para ajustar la producción al momento actual y se habló con los proveedores, de cereales, lúpulo y otros, para adaptar los pedidos a las necesidades reales. Además, como las instalaciones lo permiten, la actividad se ha encajado con serenidad y no ha sido necesario tomar medidas en cuanto a personal, aunque todo depende de cómo se vayan desarrollando los acontecimientos. "Nuestro empeño –afirma Eduardo Saiz– es no dejar a nadie en el camino", y lo repite con insistencia para demostrar esa voluntad.

Pero la competencia que existe en el mercado interior es muy importante, tanto en lo que se refiere a hostelería como al comercio de cualquier dimensión. El presidente de la patronal nacional lo recordaba hace unos días al destacar que "nosotros tenemos unos canales de distribución y una parte de la producción destinada exclusivamente a hostelería", y citaba como ejemplo los barriles y las botellas de vidrio reutilizables, que se comercializan exclusivamente en los más de 300.000 bares y restaurantes que hay en nuestro país. O se comercializaban hasta hace unos días.

Ahora, ante el reciente repunte de las ventas de cerveza en los supermercados, Jacobo Olalla aseguraba que el sector tiene "capacidad de reacción" suficiente para cubrir picos de demanda, pero, aun así, insistía en que en este canal la rentabilidad es menor para las compañías y que existe "mucha marca blanca" y cerveza producida en otros países. La suerte es que "tanto la cerveza como el vino son considerados legalmente como alimentos y su abastecimiento está también garantizado".

Por eso, para Saiz Lekue, este es también un momento para poner en valor la oportunidad de mejorar la presencia en el comercio, aunque La Salve está con una interesante presencia en comercios de Euskadi y en otras grandes superficies. "Estamos ayudando a estas empresas y con ello vamos enlazando eslabones para que cuando llegue el momento podamos salir todos juntos con fuerza". E insiste "porque el objetivo debe ser que nadie quede en el camino".

El director de La Salve cree que "las marcas locales van a salir reforzadas de esta crisis, porque estamos transmitiendo mensajes que son importantes en estos momentos: que estamos con los clientes, que trabajamos con un profundo respeto por el medio ambiente, que formamos parte de las tradiciones del encuentro, de la alegría y de la fiesta y que nuestra cerveza está realizada con producto de cercanía. Si que lo creo: saldremos reforzados de esta situación".