Dortmund, la leyenda continúa
Iker Moreno, fiel incondicional del Alavés, regresa al Westfalenstadion para revivir su viaje de hace 25 años justo cuando se cumple un cuarto de siglo de la gran final
Tal día como hoy hace ya 25 años, Vitoria-Gasteiz se paralizó por completo para vivir la primera final en la historia del Deportivo Alavés.Una cita histórica en Dortmund en la que el conjunto babazorro, que apenas 11 años atrás no podía pasar del empate ante el Abetxuko (1-1) en Ametsa, se enfrentó y plantó cara a uno de los gigantes de Europa: el Liverpool.
Cerca de 12.000 albiazules desembarcaron en Alemania aquel 16 de mayo de 2001 para presenciar en vivo desde el Westfalenstadion la hazaña de un club humilde que estaba asombrando a toda Europa en la Copa de la UEFA. Entre los seguidores desplazados se encontraba Iker Moreno,Paste, un fiel aficionado babazorro que, 25 años después, ha vuelto a hacer la maleta rumbo a revivir aquella final en la ciudad teutona.
9.000 kilómetros por el Glorioso
“Volver era algo que yo ya tenía en mente. Cada año que pasa me acuerdo de esa final, es un recuerdo inolvidable”, relata Paste, protagonista de esta historia. Pese al cruel desenlace para el Alavés, no es de extrañar que la final entre reds y albiazules (5-4) siga en las retinas de los aficionados gasteiztarras, ya que a día de hoy continúa considerándose por muchos como una de las mejores finales en toda la historia del fútbol.
Tras hablarlo con su pareja, pero sin la posibilidad de que ella pudiese acompañarle por motivos laborales, Paste reservó el viaje hace ya unos meses: “Pensé en su día, el 16 de mayo tengo que estar sí o sí en Dortmund. Cogí el viaje con mucha antelación y ahora me pierdo los partidos del Barcelona y Oviedo, pero seguiré al equipo desde la distancia”.
Con la intención de revivirlo al detalle
De Bilbao a Barcelona y desde la Ciudad Condal hasta Düsseldorf. Ese fue el trayecto, con escala incluida, que el fiel seguidor albiazul realizó este pasado miércoles antes de llegar a Dortmund. Para la vuelta, lo tendrá más fácil: “Enredando un poco conseguí una conexión directa Düsseldorf-Bilbao con una compañía alemana para el día 18”.
“Todos los que me paran por la calle me dicen que iban con el Alavés en aquella final”
Paste tenía como objetivo principal durante este viaje revivir al máximo posible cada detalle de aquella final europea. “Unos días antes de venir me mandaron la ubicación para saber por dónde entramos en su día, porque ahora está todo más cambiado por fuera y mi idea era revivir todo el camino exactamente igual hasta el campo. Entrar por la misma puerta y todo eso. Al final, como voy solo, tengo más libertad para elegir”, comenta.
Sin embargo, su meta de revivir todo al pie de la letra se le empezó a complicar desde un inicio con la dificultad para lograr una entrada para acceder al tour del estadio.
“El tour lo he hecho este viernes. Me habría gustado que fuese justo el sábado, pero fue totalmente imposible conseguir entrada para hoy. Estuve el domingo pasado dos horas en la web del Borussia y no logré nada, así que me desperté el lunes muy temprano para volver a intentarlo y al final conseguí la entrada, pero para el viernes 15 y no el sábado 16 como yo quería”, desvela Paste un tanto decepcionado.
“Mané tenía mucho crédito, pero jugar con tres centrales me sorprendió”
Además, tampoco podrá disfrutar de la experiencia de volver a ver un partido en directo en Dortmund, ya que se ha dado la casualidad de que el Borussia disputa el duelo de esta última jornada de la Bundesliga lejos de su estadio. Concretamente, en el feudo del Werder Bremen.
Sin embargo, el hecho de haber podido entrar al campo en el que hace 25 años el Alavés le hizo soñar durante 116 minutos, y aunque haya sido un día antes de lo deseado, ya lo considera “una suerte”.
A diferencia de hace 25 años, Paste es ahora el único alavesista que se encuentra paseando por las calles de Dortmund con la camiseta del Gloriosoen estas fechas. El fiel seguidor albiazul, que en su día emprendió este viaje con su grupo de amigos, se encuentra ahora reviviéndolo en solitario.
“Como tengo más tiempo libre de lo habitual, me he tenido que venir solo porque la gente está trabajando. Cuando se lo comenté a la cuadrilla pues me dijeron: Adelante, ole tú. Ya le gustaría a más de uno venir a revivirlo, aunque tengo que decir que alguno de ellos ya ha estado en Dortmund hace unos años. De hecho, ahora que he venido yo me han estado avisando con lo de: A ver si te vas a encontrar con algún otro friki por allí”.
“Tras la final, pedí perdón a Johan Cruyff al recibir la medalla en el palco por ganar a su hijo”
Pasado y futuro
La primera expedición de Paste hacia Dortmund comenzó en el aparcamiento de Mendizorroza a primera hora de la mañana de aquel 16 de mayo de 2001. A sus 22 años, junto a su grupo de amigos y con la botella de kalimotxo muy presente desde primera hora, voló desde Foronda en un vuelo chárter directo hasta Düsseldorf.
“De allí nos llevaron a Dortmund en autobús y llegamos varias horas antes del partido”, rememora Paste. El seguidor albiazul recuerda que pidió esa jornada libre pero que al día siguiente ya tuvo que estar trabajando menos de 24 horas después de perder la final. Pese al resultado, la palabra “inolvidable” es la más repetida por el babazorro a la hora de hablar de aquel día.
“Era la primera vez que los patateros, como nos dicen por ahí, la primera vez que los del pueblo salíamos de Vitoria. Encima a Alemania, que eso era la leche. Tengo un montón de recuerdos, por eso quería volver; la fiesta que montamos fue increíble. Me acuerdo de la plaza donde bajó Celedón, el 4-4 de Jordi Cruyff, luego nos metimos en un kebab, que aquello para nosotros era algo totalmente nuevo, igual que los food trucks, eso ahora es más común, pero antes aquí no se llevaba”, destaca Paste sobre las anécdotas que más recuerda.
Aquellos eran otros tiempos y la realidad que vive ahora el Deportivo Alavés es bien distinta. “El fútbol ha cambiado mucho desde entonces”, sostiene Paste. El aficionado alavesista ve “complicado” este final de temporada para el equipo, pero trasla victoria ante el Barcelonaconfía en que la plantilla pueda sacar adelante los partidos ante el Real Oviedo y Rayo Vallecano.
El recuerdo de la afición
“Llevamos más finales que el Barça y Madrid juntos”, bromea. “La gente siempre está con lo de que hay que ganar y que este partido o el otro son una final. A mí no me sorprende sufrir, estoy acostumbrado a ello porque somos el Alavés y yo estoy encantado con este escudo”, concluye.