Y lo hizo. El Deportivo Alavés, en un enorme ejercicio de supervivencia, logró vencer al Barcelona de Hansi Flick y sumar tres puntos muy importantes de cara a su batalla por la permanencia. Gracias al gol de Ibra Diabate -y el apoyo incansable de Mendizorroza-, los babazorros salen de los puestos de descenso y dependen de sí mismos para continuar en Primera División. Siguiente parada: Oviedo.

Pocas, pero muy importantes, fueron las novedades que introdujo Quique Sánchez Flores en su once inicial para medirse al vigente campeón de LALIGA. En concreto, el técnico madrileño dio entrada a Ville Koski, titular por primera vez, y a Denis Suárez en lugar de Jonny Otto y Pablo Ibáñez, respectivamente. Quedó atrás la línea defensiva de todo laterales para meter a un central natural como el finlandés.

El Alavés saltó al césped intenso, capaz de exigir al Barça. Pero muy poco le duró a los babazorros ese factor sorpresa. A los cinco minutos, tras un acercamiento que no logró aprovechar Diabate, los culés se hicieron ya dominadores del balón y a los babazorros no les quedó otra que replegarse y aguantar las embestidas. Con los visitantes tan cómodos con la pelota, no quedaba otra que esperar un contragolpe.

Y alguna ocasión para asustar a los hombres de Flick hubo, principalmente por la banda de Abde. El argelino, con Ángel Pérez más pendiente de no dejar escapar a Rashford que de mirar hacia arriba, fue el gran protagonista del ataque babazorro. Tuvo varias arrancadas, de muchos metros: en un mal control de Diabate y un disparo envenenado desde la frontal del propio 21 terminaron las más claras.

Otra de las notas positivas de la primera mitad fue que el Alavés no sufrió tanto como se esperaba en defensa. Pese a que el Barça merodeó una y otra vez el área local y, como siempre hace, dio la sensación de que en cualquier momento podría marcar, la realidad es que Sivera no fue exigido en ninguna ocasión. Dentro del riesgo inevitable, se supo mantener el talento blaugrana a raya, que no es poco.

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¡Búscate en las fotos del Deportivo Alavés - FC Barcelona en Mendizorroza! Jorge Muñoz

Y, cuando parecía que ambas escuadras iban a tomar rumbo a los vestuarios con el empate en el electrónico, el Glorioso dijo no. En un córner, en la última jugada del primer tiempo, Blanco cabeceó al corazón del área y Diabate, aun agarrado por Bernal, envió el balón a la red (1-0, min. 45). Marcó gol, curiosamente, quien más dudas había dejado hasta ese momento. Pero el fútbol siempre sorprende.

SUFRIR HASTA EL FINAL

Ya en la segunda mitad, el Alavés pudo ampliar su ventaja muy pronto, en un cabezazo del propio Diabate, después de una gran acción entre Denis y Abde, que no enganchó bien. Esa acción dio paso a varios minutos de achicar aguas, con el Barça aún más dominador. Además, por si lo que había sobre el césped no era suficiente, Flick dio entrada a Pedri y Ferran, como muestra de que nada iba a regalar.

Quique, eso sí, no tardó en responder a los cambios blaugranas: Pablo Ibáñez y Aitor Mañas fueron los primeros revulsivos, en detrimento de Denis y Diabate. Y, en los minutos posteriores, no le fue del todo mal al Glorioso, capaz de responder a los ataques rivales. Ahí entró en juego más que nunca el factor Mendizorroza, con las gradas animando sin parar a sus once pupilos sobre el terreno de juego.

El último cuarto de hora, ya con Protesoni (Parada) en el verde, fue de pura agonía. Aunque esperado, el Barça encerró al Alavés en su área y no quedó otra que achicar aguas. Pero se hizo a la perfección. Al contrario que en otros partidos, los gasteiztarras supieron defender su ventaja y cosecharon tres puntos determinantes para la lucha por la permanencia. El Carlos Tartiere espera el domingo.