Hay futbolistas cuya carrera pega un volantazo inesperado. E Iván Martín es uno de ellos. El próximo lunes, cuando el Girona salte al césped de Mendizorroza en el duelo correspondiente a la jornada 25 de LALIGA, el centrocampista pisará un terreno que le trae recuerdos más amargos que dulces. Porque su paso por el Deportivo Alavés, en el tramo inicial de la temporada 2021-22, fue breve y frustrante a partes iguales.
Cedido por el Villarreal, el futbolista bilbaíno llegó a Vitoria-Gasteiz con la ilusión de hacerse un hueco en Primera División, tras brillar con el Mirandés en la categoría de plata. Debutó el 14 de agosto ante el Real Madrid, pero las oportunidades se contaron con cuentagotas. Apenas disputó seis encuentros ligueros en la primera vuelta debido a la poca confianza de Javi Calleja en él.
En enero de esa campaña, con la cesión rescindida antes de tiempo, puso rumbo a Girona —entonces en Segunda— y aquella decisión le cambió la carrera. Desde su llegada a Montilivi, la trayectoria de Iván Martín no ha dejado de crecer. Contribuyó al ascenso en 2022, pese a romperse el peroné en el play off, y tras recuperarse se asentó en la élite hasta convertirse en uno de los pilares del equipo de Míchel que maravilló el curso 2023-24.
Aquella temporada, con cinco goles y cuatro asistencias en Liga, el bilbaíno deslumbró como interior ofensivo, desequilibrando en el último tercio con su capacidad para asociarse y llegar al área. Su rendimiento fue determinante en la histórica clasificación del conjunto catalán para la Champions League, pero no ha vuelto a llegar a ese nivel, al igual que tampoco lo ha hecho el cuadro blanquivermello.
CAMBIO DE ROL
Actualmente, Iván Martín sigue siendo importante para Míchel —es el segundo jugador con más titularidades del Girona, solo por detrás de Vitor Reis—, sin embargo, su influencia en el juego ha menguado de manera notable. El motivo se encuentra en un cambio de rol que no le favorece. La falta de efectivos en la base de la jugada ha empujado a Míchel a utilizarlo como mediocentro posicional, una demarcación donde pierde gran parte de su mordiente.
La llegada de Ounahi y Lemar, además, ha reconfigurado la competencia interna en la medular. De los tres, el bilbaíno es quien menos encaja en el perfil de mediapunta o interior creativo que tanto le favorecía, lo que acaba relegándolo a tareas de contención para las que no está especialmente dotado. A eso hay que sumarle un arranque de campaña complicado a nivel físico.
Aun así, la confianza de Míchel en él resulta innegable. Todo apunta a que será titular el lunes en Mendizorroza, en un partido que para el Alavés tiene tintes de final, aunque todavía falten tres meses y medio de competición por delante. No será, eso sí, la primera vez que Iván Martín regrese al Paseo de Cervantes con otra camiseta; lo ha hecho en dos ocasiones, llevándose un empate y un triunfo.