El Kosner Baskonia ya está en Valencia. Corrijo, los jugadores y el cuerpo técnico ya están en Valencia. El baskonismo ha aterrizado antes.
La expedición gasteiztarra llegó al hotel Primus de Valencia este jueves pasadas las 18.00 horas para disputar la Copa del Rey, apoyado como no podía ser de otra forma por una decena de seguidores que quisieron infundir ánimos al equipo 24 horas de su gran cita contra La Laguna Tenerife.
Pero la ciudad ya lucía los colores azulgranas desde horas antes, por las calles y sobre todo en la Fan Zone junto al Roig Arena. Entre los tempraneros están Damiá, Yolanda y Rita, que en su primera Copa del Rey esperaban ilusionados en el hotel la llegada de los jugadores.
"Estamos con muchas ganas de vivir la experiencia. Esperamos al menos poder ganar al Tenerife y llegar al sábado", asegura Damiá, que no se fía de la teórica ausencia de Marcelinho Huertas. "Siempre nos hace mucho daño, si llega no veo tan claro el pase. Nosotros tenemos problemas físicos, pero a veces en los momentos más difíciles es cuando el Baskonia saca su mejor versión", comenta.
Nuria y Reyes también esperaban en el hotel. La primera, debutante; la segunda, viviendo ya su cuarta Copa del Rey. "Cuando vives este ambiente quieres repetir. Yo he disfrutado de todas y en esta soy optimista. Al Tenerife le ganamos seguro y luego ya veremos hasta dónde podemos llegar", afirma Reyes.
Otros con más experiencia como Eneko, Gorka y Aritz prefieren ir directamente al jaleo, junto al Roig Arena, donde durante todo el día se concentran aficionados de todos los equipos. "Llevamos unas 12 o 13 Copas del Rey seguidas. Tenemos ya 40 años, pero este es un evento en el que nos juntamos todos los años sí o sí, sin importar si está el Baskonia clasificado. Algunos del grupo de amigos tienen hijos, pero esta es una fecha señalada para reunirnos, no se negocia", comentan.
En su caso, tienen claro hasta dónde llegará el Baskonia: "Nosotros hemos cogido alojamiento hasta el lunes". Incluso uno de ellos, que vive en Berlín, no se ha querido perder la cita y viajará directamente de vuelta a Alemania. La Copa engancha. Y mucho.