El paso atrás dado por el Deportivo Alavés dejó bastante tocado a Eduardo Coudet. Las buenas sensaciones que había dejado su equipo en los dos últimos encuentros ligueros, además de en una gran parte del duelo copero ante la Real Sociedad, hacían presagiar que el cuadro vitoriano había recuperado parte de su esencia para afrontar con ciertas garantías esta parte del campeonato donde va a medirse a rivales directos, pero lo visto en el segundo tiempo echó por tierra ciertas esperanzas de que así fuera a ser.

“En la segunda parte no hemos estado, he echado en falta la contundencia de la primera parte. No me gustó nada, desde la dinámica del equipo y la energía hasta el juego para acabar cometiendo errores defensivos groseros. Se puede decir que en ese intervalo ha sido una tarde negra, no se puede rescatar nada”, subrayó el técnico albiazul.

En su hoja de aspectos negativos se encontraba de nuevo el mal arranque que protagonizó el cuadro albiazul en ambas partes, penalizándole sobremanera en la segunda. “No hemos comenzado como lo veníamos haciendo en otros encuentros”, asumió el preparador argentino un tanto resignado tras el duelo y exasperado desde su zona técnica a lo largo de los noventa minutos.

Coudet movió el banquillo de hecho con un triple cambio minutos después del primer gol madrileño, pero ni por esas los suplentes fueron capaces de darle otro impulso al resto de compañeros. “Es un deporte de contagio y cuando los que están jugando no andan bien, es complicado cambiar la dinámica. Aún habiendo cuatro cambios más para hacer no hubiese sucedido nada”, recalcó Coudet.

Ningún futbolista albiazul fue capaz de tirar del carro, después del 0-1 del Getafe. En las caras de los integrantes de la plantilla no se atisbó algún síntoma de reacción y a juicio del entrenador argentino los ecos de lo acontecido ante la Real Sociedad tuvieron algo que ver. “Puede que haya habido cierta frustración, enlazado con el choque copero. Son momentos anímicos, pero es claro que son cosas que no podemos permitirnos”, argumentó el máximo responsable técnico.

Recuperar a nivel mental precisamente a su vestuario será una de las tareas que tenga que poner en práctica a lo largo de la semana Coudet de cara al enfrentamiento de Sevilla del sábado que viene, en este caso sin el sancionado Otto. “Los golpes duelen, pero sería bajo por mi parte justificar la derrota ante el Getafe por eso”, reconoció en alusión a la eliminación copera y las posibles consecuencias que pudiera haber tenido.

Y es que sabiendo qué tipo de partido iba a plantear el Getafe al técnico de Buenos Aires le molestó también que sus futbolistas no estuvieran a la altura. “Lo teníamos que haber trabajado de otra manera. Necesitábamos más contundencia contra este contrario y ahora toca trabajar más”, sostuvo Coudet.