Javi López se marchó a la Real Sociedad hace un par de veranos buscando dar un salto más en su progresión, aunque por unas u otras razones todavía no lo ha dado.

El lateral canario cumplió su etapa de formación en el Deportivo Alavés rayando por momentos a buen nivel, lo que posibilitó que el club guipuzcoano pagara a la entidad vitoriana 6,5 millones de euros.

Internacional con España en las categorías inferiores, en su día había llamado incluso la atención de escuadras poderosas como la Juventus, que llegaron a plantearse su contratación. Pero el defensor de La Orotava continuó en aquel instante en Ibaia moldeándose.

Con una buena zurda y potencia física, el entonces futbolista albiazul se propulsaba en ataque buscando centros laterales para sus compañeros más ofensivos. Luego en defensa los problemas aparecían a menudo, lo que más de una vez le costó un disgusto serio tanto a él como al Deportivo Alavés.

Unas veces la pérdida de posición y otras la falta de atención fueron motivos de más de un disgusto para él en torno a su portería. Pese a ello, Javi López sumaba partidos y amasaba experiencia en la máxima categoría del fútbol nacional.

Cinco temporadas en el primer equipo vitoriano y 92 encuentros disputados; todo ello con apenas 21 años cumplidos. Un buen bagaje sin duda para que la Real Sociedad acometiera su contratación en verano de 2024.

Etapa oscura en la Real

Falto de un lateral izquierdo con vocación ofensiva, la entidad dirigida entonces por Imanol optó por incorporarlo. Para Javi López sin duda era un salto notable en su carrera a todos los niveles. Llegaba a un club con solera y para jugar encima competición europea.

Subía el nivel de exigencia, pero la proyección personal podía ir de la mano en caso de convencer al técnico oriotarra. Pero nada de eso ocurrió. Sólo participó en 38 partidos entre las tres competiciones y la irregularidad fue la nota predominante en su línea de actuación.

Javi López no terminó de convencer con sus actuaciones y la llegada de Sergio Francisco al banquillo el pasado verano aceleró su salida de Anoeta un año después de su llegada. Aihen y Sergio Gómez daban más garantías al preparador cesado hace unas semanas y entonces Javi López tuvo que explorar una cesión.

El Real Oviedo fue quien más interés puso en contar con él semanas después de consumar su histórico retorno a Primera División. A priori para Javi López un buen destino en el que seguir sumando minutos en la élite con el fin de volver a San Sebastián más hecho y maduro.

Pelear por otros retos como el de la permanencia, para nada desconocido para él, volvía a tener su razón de ser ante lo que iba a ser una campaña con apenas protagonismo como txuri urdin. Recuperar el protagonismo perdido y evidenciar que estaba preparado para en unos meses jugar en un escalón de mayor exigencia eran para él los argumentos favorables a su llegada al Carlos Tartiere.

Javi López, durante un entrenamiento con el Real Oviedo. Real Oviedo

Una lesión inoportuna

Sin embargo, el canario tampoco lo está consiguiendo. Hasta ahora sólo ha participado en seis encuentros, cinco de ellos como titular. Cierto que llegó en la cuarta jornada a Oviedo, casualmente cuando la Real Sociedad visitó el campo asturiano, pero posteriormente no ha sido capaz de quitarle el sitio a Rahim.

Ni Paunovic primero ni Carrión después vieron en él al lateral izquierdo indiscutible. Durante finales de octubre y parte de noviembre se hizo con un hueco en el once inicial, pero una lesión en el isquiotibial izquierdo truncó su asentamiento en el equipo titular.

Su estreno como oviedista tuvo lugar ante el Getafe y no fue precisamente una de sus mejores tardes. De hecho, pagó después con una buena ración de banquillo su rendimiento en dicho duelo y es que los siguientes cinco Javi López los vio enteros desde el banquillo

Ni Paunovic primero ni Carrión vieron en él al lateral izquierdo indiscutible. Durante finales de octubre y parte de noviembre se hizo con un hueco en el once, pero una lesión en el isquiotibial izquierdo truncó su asentamiento en el equipo titular

No está siendo de momento una cesión fructífera para el tinerfeño, tanto a nivel personal como colectivo. Y es que el cuadro asturiano sigue anclado en posiciones de descenso y en caso de perder este domingo en Vitoria, verá más cerca que nunca cómo no estar dos temporadas seguidas en la máxima categoría es algo real. Un estado puede llevar al otro y viceversa.

Ahora con la llegada de Guillermo Almada al banquillo se le abre otra oportunidad de demostrar y por ende de hacerse con el puesto de lateral izquierdo. Intensidad y verticalidad son dos de las señas del preparador uruguayo. Si Javi López las ofrece desde ya, tendrá muchas papeletas de convencerle. En parte, depende de él. No es que le vaya en ello lo que resta de temporada, que es mucho, sino también lo que pueda dilucidar la propia Real Sociedad de cara al ejercicio 2026-27.