El baloncesto alavés ya tiene una nueva historia que contar. El club San Prudencio escribió este pasado domingo la página más brillante de su historia al lograr el ascenso a Tercera FEB después de conquistar una exigente Final Four en Azkoitia. Primero superó con autoridad a Urgatzi en semifinales (67-48) y después se deshizo del Vascons Getxo en la final (61-72) para certificar un salto histórico desde su fundación.
Al frente de este grupo está Mikel García, acompañado en el cuerpo técnico por Pablo Sanz como entrenador ayudante. Junto a ellos, una plantilla que ya forma parte de la historia del club: Ander Carnicero, Eduardo Fernández de Retana, Unai Soto, Emiliano Solari, Nicolás Garmendia, Javier López, Iñigo García, Diego López, Mikel Andrés, Mikel de la Hoz, Álvaro Araico, Ekaitz Martínez, Imanol Lasarte y Gaizka Sanchotena.
Apenas unas horas después de este sonado éxito, todos ellos se mantienen en una nube. “Lo primero en lo que pensé fue en un compañero del equipo que no pudo estar con nosotros ese día. Lo tuvimos muy presente”, explica emocionado Mikel García. Ese compañero es Ekaitz Martínez, a quien el técnico quiso dedicar especialmente el triunfo. “La victoria tiene un nombre. Es por él y para él”.
Ander Carnicero, Eduardo Fernández de Retana, Unai Soto, Emiliano Solari, Nicolás Garmendia, Javier López, Iñigo García, Diego López, Mikel Andrés, Mikel de la Hoz, Álvaro Araico, Ekaitz Martínez, Imanol Lasarte y Gaizka Sanchotena componen la plantilla
Más allá de la emoción del momento, el máximo responsable del San Prudencio destaca el enorme trabajo acumulado durante toda la temporada. “No paraba de pensar en todo el curro que hemos hecho el staff y los jugadores. Han sido muchos meses entrenando durísimo y sentí esa sensación de trabajo culminado de la mejor manera posible”.
Trabajo al detalle
El camino hacia el ascenso no fue sencillo. En semifinales esperaba un rival de enorme potencial como Urgatzi, un duelo que el cuerpo técnico preparó durante dos semanas. “Tuvimos mucho tiempo para ajustar detalles tácticos y el plan salió perfecto. Conseguimos secar a su jugador más importante y a partir de ahí nos hicimos grandes”, analiza García.
La final, sin embargo, fue otra batalla completamente distinta. Apenas hubo tiempo para descansar y el componente emocional pasó a primer plano. “No tuvimos ni 24 horas. Ahí ya jugaba mucho más el corazón, la ilusión y el hecho de saber que quizá era el último partido juntos”.
Aunque el San Prudencio terminó tercero en la liga regular, el grupo nunca dejó de sentirse competitivo. “Todos sabían que podíamos ganar a cualquiera, aunque también podíamos perder. En una Final a Cuatro cualquiera de los equipos clasificados tiene nivel para llevársela”.
Para la cabeza visible del SanPru, la verdadera clave del éxito no ha estado únicamente en la pizarra. “La amistad es fundamental”, afirma con rotundidad. “No vivimos de esto. Esto es un hobby al que le dedicamos muchísimas horas y necesitas disfrutarlo”.
Del colegio a Tercera FEB
El ascenso adquiere todavía más dimensión al recordar de dónde viene el proyecto. El San Prudencio, vinculado al colegio del mismo nombre, ha pasado en apenas dos temporadas de Segunda Nacional a Tercera FEB.
“Somos un colegio que humildemente empezó en Segunda Nacional y ahora vamos a competir contra clubes con muchísimo dinero y filiales de equipos ACB. Es un salto brutal”, reconoce García.
"Pensar que igual el año que viene estamos preparando cómo defender a jugadores que vemos en el Buesa Arena parece irreal. El deporte me lo ha dado todo: amigos, momentos inolvidables… y este ya entra directamente al podio”
Entre esos posibles rivales estará el filial de Baskonia, algo que ilusiona especialmente a la plantilla. “Pensar que igual el año que viene estamos preparando cómo defender a jugadores que vemos en el Buesa Arena parece irreal”, admite.
Pese a que la celebración todavía sigue reciente, el club vitoriano ya ha comenzado a mirar al futuro. “El verano parece largo, pero hay muchísimo trabajo por delante. Ya estamos empezando a planificar”, asegura el entrenador.
El San Prudencio afronta el mayor reto de su historia deportiva con la ilusión de consolidarse en Tercera FEB y seguir creciendo desde la humildad, la cantera y el sentimiento de grupo que ha llevado al equipo a tocar el cielo esta temporada. “El deporte me lo ha dado todo: amigos, momentos inolvidables… y este ya entra directamente al podio”, concluye Mikel García