La nueva variante de Legutio, abierta al tráfico hace solo unos días, ha sido la última gran intervención concluida de todas las acometidas por la Diputación alavesa en la presente –y productiva– legislatura en la red viaria del territorio, aunque no será la última.
El ente foral, competente en esta materia, tiene sobre la mesa numerosos proyectos más para modernizar y reforzar la seguridad de sus carreteras en distintas fases de ejecución que irán viendo la luz a lo largo de los próximos meses, algunos de ellos “clave”.
Los dos más importantes por su complejidad técnica y elevado coste, de 35 millones de euros en total, son la segunda fase de la ampliación del enlace de Armiñón y la ejecución de la nueva variante de Pobes, que permitirá suprimir el que será ya último paso a nivel de la red foral de carreteras.
Según las previsiones que maneja el departamento de Movilidad Sostenible e Infraestructuras Viarias, ambas actuaciones, comenzando por la del popular nudo, vivirán sus respectivos pistoletazos de salida en la segunda mitad de este 2026.
“La ejecución de estas obras va a requerir de la dedicación e implicación de gran parte del personal técnico del servicio de Carreteras”
“La ejecución de estas obras va a requerir de la dedicación e implicación de gran parte del personal técnico del servicio de Carreteras”, avanza en declaraciones a NOTICIAS DE ÁLAVA el responsable del área, el socialista Jon Nogales.
Con todo, la Diputación va a finalizar antes de ello otros dos importantes proyectos más ya en ejecución que permitirán, por un lado, eliminar el otro peligroso paso a nivel ferroviario que todavía queda en Álava –el de Manzanos– y, por otro, mejorar la conectividad ciclista entre Gasteiz y el Parke de Miñano.
El primero de estos trabajos, que incluye la construcción de una variante que sacará el tráfico del centro del pueblo, arrancó en abril del pasado ejercicio con un plazo de realización de un año, por lo que estará finalizado a mediados de este 2026.
Características
Va a requerir una inversión de 3,8 millones de euros –al 50% entre el ente foral y Adif– y su objetivo primordial será suprimir el paso a nivel que atraviesa la A-4342, caracterizado por la elevada circulación de trenes.
La variante, que es la parte de la obra responsabilidad de la Diputación, conectará en su inicio con la carretera A-3310 una vez pasado el paso inferior bajo las vías del tren y, al final, con la carretera A-4340 (Melledes-Manzanos).
Tendrá una longitud total de en torno a 1,5 kilómetros, una calzada compuesta por dos carriles de tres metros y arcenes de 0,5, así como una velocidad máxima de 60 kilómetros por hora.
Por su parte, el administrador de infraestructuras ferroviarias se encargará de la construcción de un nuevo paso peatonal bajo las vías, iluminado, cubierto y provisto de dos rampas de acceso, cerca de la ubicación del actual paso a nivel.
Para primavera
El segundo proyecto ya en marcha, la vía ciclista que unirá la capital alavesa con el Parque Tecnológico, también avanza en su ejecución y será una realidad al menos en la parte que está ejecutando la Diputación para esta próxima primavera.
La vía ciclista, que contará con una longitud de 5.5 kilómetros –3,5 responsabilidad foral, los dos restantes del Ayuntamiento de Gasteiz–, discurrirá de forma segregada y en paralelo a la N-240, y contará con un sistema de iluminación LED para su utilización también en horas sin luz natural.
Dispondrá de tecnología de detección de presencia, de manera que se activará solo al paso de los ciclistas, un volumen potencial de más 3.500 usuarios, que son los que trabajan en el Parke. El proyecto requerirá una inversión de más de dos millones de euros.
Cabe recordar que el tramo que está ejecutando el Consistorio de la capital alavesa estará listo, si los plazos se cumplen, en algo menos de un año.
En el segundo semestre
La segunda fase de la ampliación del enlace de Armiñón, una de esas grandes obras pendientes para mejorar la red viaria del territorio y “muy importantes desde el punto de la inversión pública, será licitada entretanto “en las próximas semanas” con el objetivo de iniciar las obras en el segundo semestre del año, según Nogales.
La intervención consistirá ampliar de dos a tres carriles la confluencia entre la AP-1 y la A-1 en sentido Gasteiz y en la mejora de su configuración con criterios de seguridad y comodidad para poner fin, también en esta dirección, a los problemas de retenciones en picos de tráfico.
La inversión ascenderá a cerca de 20 millones de euros que serán financiados íntegramente, al igual la primera fase de esta intervención, por parte del gobierno central.
Por otra parte, el Departamento de Movilidad Sostenible e Infraestructuras Viarias tiene previsto licitar y, si es posible, comenzar a finales de este 2026 las obras de la nueva variante de Pobes en el marco del proyecto de eliminación de su paso a nivel ferroviario.
Este proyecto, que tiene un presupuesto de casi 15 millones de euros, se llevará a cabo como en el caso de Manzanos en colaboración con Adif y su puesta en servicio está prevista para el año 2028.
Contra el ruido
Al margen de estas grandes obras, la Diputación también tiene en cartera de cara a los próximos meses varias intervenciones importantes más entre las que destaca la instalación de pantallas acústicas en Ariñez y Arangiz para mitigar el impacto sonoro que el ruido del tráfico de la N-102 y la N-622, respectivamente, causan en estas localidades del municipio de Gasteiz.
El Departamento de Movilidad Sostenible e Infraestructuras Viarias ha adjudicado este mismo enero la instalación de la pantalla de Ariñez con una inversión de 427.046 euros y un plazo de ejecución de cuatro meses.
Las obras de instalación empezarán en las próximas semanas, con lo cual estará operativa a finales de primavera.
Además, la Diputación va a licitar antes del verano las obras para colocar la pantalla acústica de Arangiz, en la N-622, con el fin de empezar las obras en otoño de 2026.
Travesía de Artziniega
El acondicionamiento y la urbanización de la travesía de Artziniega será otra de las obras destacadas que el ente foral acometerá este año, una que servirá para acondicionar un tramo de casi un kilómetro de la carretera A-624, entre la glorieta de cruce con la carretera A-2604 (Sodupe-Bizkaia) y la glorieta del cruce con la A-2602 (Trespaderne-Burgos).
El objetivo pasa por adaptar la travesía a las necesidades actuales de movilidad y seguridad con actuaciones que incluyen la renovación del trazado y su pavimentación, la actualización de las redes de saneamiento y abastecimiento, el soterramiento de líneas eléctricas y telecomunicaciones, la eliminación de cruces aéreos o la mejora de la estética urbana.
La Diputación, que acaba de adjudicar la redacción del proyecto, prevé iniciar las obras de la travesía antes de que finalice el año.
Reparar y renovar firmes
Más allá de los trabajos descritos, la Diputación alavesa tiene previsto invertir durante este año 6,2 millones de euros para reparar y renovar el firme de las carreteras del territorio con el objetivo de mantener la calzada en buenas condiciones en aras de la comodidad y la seguridad de las personas conductoras.
“Todas nuestras actuaciones tienen como objetivo mejorar la seguridad de nuestras carreteras”, apunta en este sentido el diputado Nogales.
El Servicio foral de Carreteras está trabajando en estos momentos en la definición del Plan de Firmes 2026 y, aparte, va a invertir otros 1,6 millones de euros en el desarrollo y la implantación de distintas medidas preventivas de seguridad vial.