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Un robot pediátrico humanizará la atención de los niños ingresados en el HUA-Txagorritxu

SAAKI, desarrollado por el instituto Bioaraba con el apoyo de Fundación Vital, tiene unas proporciones similares a las de un txiki de nueve a once años y busca aliviar la ansiedad durante las estancias hospitalarias

En imágenes: Así es SAAKI, el nuevo robot pediátrico que ayudará a los niños ingresados en el HUA-TxagorritxuNatalia Garcia Zamora

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Las y los txikis ingresados en la unidad pediátrica de la OSI-Araba, en el HUA-Txagorritxu, van a recibir en pocas semanas a un nuevo compañero y "amigo" que tratará de aliviar los lógicos miedos y las incertidumbres propias de sus estancias en el hospital.

Se llama SAAKI, mide 130 centímetros y pesa 35 kilos, unas proporciones similares a las de un niño de entre nueve y once años para facilitar una interacción cercana con estos pequeños pacientes.

Una mejor experiencia

Se trata de un simpático humanoide entrenado por profesionales del Instituto de Investigación Sanitaria de la organización alavesa, Bioaraba, con el fin último de humanizar una experiencia del ingreso que puede ser traumática en muchos casos.

Porque SAAKI, equipado con inteligencia artificial sensores 3D y capacidades de comunicación avanzada,es capaz de conversar con losniños, explicarles procedimientos médicos de manera sencilla, plantearles juegos o participar en actividades de tipo grupal y educativo.

Presentación de SAAKI, el nuevo humanoide pediátrico de la OSI Araba.

"Menudos deportistas estáis hechos"

Jon y Ariane han tenido el privilegio de conocerlo en primera persona este lunes por la mañana en el HUA-Santiago durante su presentación en sociedad,a la que han asistido el consejero vasco de Sanidad, Alberto Martínez, y la directora de Fundación Vital, Arantxa Ibáñez de Opacua, que ha apoyado financieramente el proyecto.

SAAKI les ha preguntado a Jon y Ariane si les gusta practicar algún deporte y al responder, respectivamente, que el fútbol y el baloncesto, el humanoide ha replicado de inmediato: "Menudos deportistas estáis hechos".

SAAKI estrecha la mano al consejero vasco de Salud, Alberto Martínez.

Posteriormente, les ha enseñado una celebración para cuando metan un gol o una canasta, se ha puesto a bailar y ha estrechado la mano en agradecimiento por su presencia tanto a Martínez como a Ibáñez de Opacua.

"La tecnología, cuando se orienta hacia el cuidado, puede convertirse en una herramienta que acompaña, calma y mejora la experiencia de nuestras niñas y niños hospitalizados", ha resumido el titular sanitario.

Por su parte, Ibáñez de Opacua ha puesto el foco en los tres aspectos clave que han motivado la colaboración de Fundación Vital en esta iniciativa, la mejora del "bienestar" de las personas que se beneficiarán de ella, su carácter innovador y el apoyo a una entidad como Bioaraba que está haciendo "un gran trabajo" en este ámbito.

Juan Fernández, coordinador de Innovación del instituto de investigación de la OSI Araba, ha avanzado por su parte que SAAKI comenzará a ser uno más en la unidad pediátrica de Txagorritxu a mediados del próximo diciembre o, como tarde, a comienzos del próximo 2026.

¿Asistir en operaciones?

Allí se valorará su impacto sobre la salud emocional de los pacientes, que tendrán entre cuatro y trece años, y su potencial para complementar la labor del personal sanitario.

Demelza Pérez, supervisora de Pediatría de la OSI Araba e investigadora colaboradora en el proyecto, ha detallado que uno de sus grandes objetivos será evaluar la eventual mejoría de los txikis ingresados en Txagorritxu que interactuén con SAAKI frente a quienes continúen con la práctica clínica habitual del área pediátrica, así como analizar el “nivel de aceptación” del robot por parte de los jóvenes pacientes.

Estos deberán tener una estancia hospitalaria mínima de tres días y no podrán padecer ningún tipo de riesgo infeccioso asociado. Las familias de los menores deberán dar su consentimiento para que SAAKI se convierta en un miembro más del equipo que les ayudará en el ingreso.  

Evaluación antes y después

El estado emocional de los txikis que interactúen con el humanoide será evaluado justo antes de comenzar el proceso y también al final para conocer su evolución.

Durante los días del ingreso, SAAKI llevará a cabo sucesivas intervenciones lúdicas para que, según ha detallado la pediatra Sandra Maeso, los jóvenes “se preocupen un poco menos por su salud”.

“Se montan una película que no saben muy bien dónde va a llegar”, ha justificado Fernández, antes de explicar que el proyecto tuvo su origen en la necesidad de dar respuesta al “problema” que supone la “ansiedad” de los txikis ingresados.

“Muy a futuro”, Bioaraba analizará la integración de nuevas líneas de trabajo en humanización o en asistencia a los profesionales de la red sanitaria valiéndose también de robots. Por ejemplo en los quirófanos, realizando procedimientos clínicos “muy básicos” y repetitivos.