Markquis Nowell lleva demasiado tiempo en boca de todo el mundo a cuenta de su posible salida del Kosner Baskonia. Queda claro que sigue siendo el eslabón más débil de los cuatro extracomunitarios del equipo vitoriano y prueba de ello es que se ha quedado fuera de la convocatoria incluso en algún partido de Euroliga pese a que en esta competición no existe discriminación por nacionalidad. Frente al Asvel, Galbiati sí le incluyó entre los doce elegidos en detrimento de Villar.
Desde que Kobi Simmons le adelantó con una facilidad pasmosa como base de confianza del técnico transalpino, el neoyorquino se encuentra en una difícil encrucijada en Vitoria. Se le ha vinculado a clubes modestos de la ACB como el Burgos o el Granada que, de momento, no ejercen ningún poder de atracción sobre él y hasta que llegue ese momento de romper lazos –si finalmente llega– lo positivo para el Baskonia es que su profesionalidad permanece intacta.
Cualquier otro habría sacado la bandera blanca e hincado la rodilla para buscar un lugar donde lucir sus cualidades, pero Nowell sigue empeñado en hacerse un hueco en Vitoria y así volvió a demostrarlo ante el Asvel Villeurbanne.
Su impagable aportación en los minutos finales ahorró un serio disgusto a un Baskonia con las piernas pesadas y la frescura justa para contrarrestar el poderío físico de la escuadra gala. Y todo ello tras la maratón de partidos que lleva afrontando en los últimos tiempos o el terrible viaje de vuelta desde Múnich que le tocó vivir el jueves.
Nowell recibió la alternativa de Galbiati a falta de seis minutos para la conclusión cuando el resultado del partido era muy incierto. Todas sus acciones, salvo una pérdida de balón, resultaron positivas para el devenir de un encuentro en el que el Baskonia acabó con una sonrisa en el rostro.
Generosa entrega
Con 68-68 en el marcador, Nowell anotó una canasta repleta de personalidad tras una entrada de la que salió airoso pese a chocar contra los fornidos pívots visitantes. A renglón seguido, después de que el Asvel errara dos tiros libres por mediación de Harrison, penetró raudo hacia la canasta y vio completamente liberado a Diakite para que el guineano embocara un triple letal (73-68).
Todas sus acciones en los seis minutos finales, salvo una pérdida de balón, resultaron positivas para el devenir de un encuentro en el que el Baskonia acabó con una sonrisa en el rostro
Su contribución también resultó muy importante a nivel defensivo ya que metió muchas manos atrás para que Watson, el indiscutible peligro del Asvel, no se sintiera cómodo. Su fogosidad se tradujo, por ejemplo, en un campo atrás del estadounidense y la consiguiente recuperación para un Baskonia que remató luego la victoria gracias a sendas canastas de Forrest y Omoruyi.
El único lunar de Nowell durante la jornada de este viernes fue su desacierto en el triple, ya que se le escaparon los dos lanzamientos que intentó desde más allá del 6,75. Finalmente acabó con 4 puntos y 3 asistencias en algo menos de 12 minutos.