El Kosner Baskonia, en un encuentro sin brillo, pero de mucho oficio y esfuerzo físico, regresó a la senda de la victoria en la Euroliga ante un Asvel que, tras una primera parte en la que no plantó demasiada oposición, llevó el duelo al barro tras el descanso cerrando filas atrás y poniendo en serias dificultades a los alaveses. Tras unos primeros 20 minutos en los que jugaron cómodos, los vitorianos tuvieron que exprimirse en el epílogo y recurrir a Luwawu-Cabarrot, Forrest y Nowell como desatascadores.
Galbiati, que contó de nuevo con la baja de Howard, introdujo al joven Joksimovic en el quinteto inicial junto a Simmons, Radzevicius, Kurucs y Diop. Con esta combinación, los alaveses fueron superiores en los compases iniciales, en los que fueron poniendo tierra de por medio con los puntos de Radzevicius y Simmons ante un Asvel cuya única arma ofensiva fueron las acciones de bloqueo y continuación entre Heurtel y Vautier.
Tras adquirir los de Galbiati una ventaja de 12-6 y con la entrada de los hombres de la segunda unidad, el encuentro se igualó y el Asvel encontró mayor variedad en su ataque con el acierto exterior y las penetraciones de Eboua y Ndiaye haciendo daño a los interiores locales, aunque las acciones individuales de Luwawu-Cabarrot y los cortes a canasta de Omoruyi mantuvieron la renta al término del primer cuarto con el 24-19.
En la reanudación, el Asvel intentó acercarse en el electrónico, pero su intento se vio frustrado cuando su principal anotador Watson, que más adelante regresó a la cancha, tuvo que retirarse por un golpe en la rodilla. Con un buen juego combinativo, eligiendo bien las situaciones de tiro y con una rotación muy amplia, el Baskonia se encontró cómodo sobre el parqué y fue poco a poco poniendo tierra de por medio.
Cuatro puntos seguidos de Luwawu-Cabarrot permitieron a los vitorianos alcanzar por primera vez los dobles dígitos de ventaja, que llegaron a ser 11 puntos con el 40-29. Eso sí, dos buenas canastas posteriores de Jackson y Harrison dejaron al descanso la sensación de que el Baskonia había desaprovechado la oportunidad de romper el partido frente a un rival que en la primera parte en ningún momento dio la impresión de estar conectado (44-35).
Bajón tras el descanso
Al regreso de vestuarios los alaveses no tardaron en echar de menos haber contado con mayor colchón. Los hombres de Galbiati colapsaron en ataque, Joksimovic asumió demasiadas responsabilidades y comenzó a acumular errores y pérdidas que dieron alas a la otra cara de la moneda, la veteranía del exbaskonista Heurtel. El base galo dio un paso al frente en ataque, anotó nueve puntos para su equipo en cuatro minutos y el Asvel se colocó por delante en un abrir y cerrar de ojos, tirando por tierra todo el trabajo azulgrana de la primera parte (48-49).
Cuando Heurtel se marchó al banquillo los vitorianos lograron respirar y con un quinteto más físico y versátil formado por Forrest, Spagnolo, Luwawu-Cabarrot, Omoruyi y Diakite, lograron equilibrar las sensaciones sobre el parqué y, aunque no desatascaron su ataque, sí que contuvieron el del Asvel. Gracias a los puntos desde la personal, el Baskonia resistió, pero fueron los franceses los que, valiéndose del rebote ofensivo, llegaron al cuarto decisivo por delante (58-59).
Una canasta fácil de Jackson tras pérdida de Simmons no fue muy alentadora en el arranque de los últimos diez minutos, pero Luwawu-Cabarrot y Forrest se encargaron de despertar a los locales con dos triples del primero y dos elegantes penetraciones del segundo, discreto hasta entonces (68-63).
Cuando ambos se sentaron en el banquillo, sin embargo, el Baskonia se quedó sin ideas en ataque y se chocó con la dura defensa física del Asvel, que sumó puntos con cuentagotas hasta igualar de nuevo el choque. Fue entonces cuando Nowell, héroe inesperado tras como sustituto de Howard tras semanas apartadas, ejerció de desatascador con una bandeja, un gran pase para un triple de Diakite y un robo a Watson para el 73-68 a un minuto del final. El propio Watson recortó distancias con un triple, pero Forrest y Omoruyi le dieron la réplica con dos poderosas entradas a canasta para sellar el sufrido triunfo.