Muchos pueblos destacan por su naturaleza, por su gastronomía, por ser cuna de personajes famosos o por su historia. De hecho, algunos brillan por su pasado medieval, que conquista a locales y a visitantes. Esto último el caso de un sitio ubicado a poco más de una hora desde Vitoria y es una escapada muy recomendable.
Además, con apenas 260 habitantes, es una localidad conocida como la ciudad más pequeña de todo el Estado. Tanto es así, que ha llamado la atención de algunos medios, como la revista ‘Viajar’, que le ha dedicado un artículo reciente en su página web.
Una ciudad con rango histórico
Hablamos de Frías (Burgos), un lugar que, en la Edad Media, pasó de ser aldea a villa, y en 1435, el rey Juan II de Castilla le concedió oficialmente el título de ciudad. Algo que se debía a su importancia estratégica y económica, para controlar el paso del río y controlar su posición defensiva.
Desde lejos, se pueden contemplar casas apiñadas sobre el cerro de La Muela, en un entorno rodeado de roca. En sus alrededores, se levanta el Castillo de los Duques de Frías, también conocido como Castillo de Velasco y del siglo XII.
Antaño, era un elemento clave para defender el municipio, que se rodeaba de una muralla para proteger sus inmediaciones. Hoy en día, junto con el puente medieval sobre el Ebro, se conservan tres accesos: la Puerta de la Cadena, la de la Medina y la del Postigo.
Arquitectura suspendida en la roca
Uno de los atractivos de Frías son sus viviendas, que parecen estar desafiando la gravedad. Antiguamente, la arquitectura se adaptó al terreno para aprovechar el espacio disponible, construyendo casas colgadas que dieron pie a calles estrechas y verticales.
Otro punto de interés es la iglesia de San Vicente Mártir. A pesar de que su pórtico original, de estilo románico,se encuentra en el Museo de Claustros de Nueva York, el edificio aún guarda capillas góticas y renacentistas, con tres retablos de gran valor.
Naturaleza y agua en las Merindades
Dejando a un lado el propio pueblo, declarado Conjunto Histórico-Artístico por su casco antiguo, la naturaleza es otro punto a favor. Y es que, Frías está dentro del Parque Natural de los Montes Obarenes, uno de los más espectaculares que existen en Castilla y León.
No muy lejos, se hallan la ermita de Santa María de la Hoz y el Monumento Natural de Ojo Guareña, además de las impresionantes cascadas de Tobera. Un recorrido digno de admirar para los amantes del aire libre que sirve para desconectar y disfrutar sin prisa.
¿Cómo llegar desde Vitoria?
La mejor opción para llegar a Frías desde Vitoria es hacerlo en coche, en un trayecto que dura aproximadamente una hora y cuarto y durante 80 kilómetros. El primer paso es salir desde la capital alavesa en dirección a la N-1 dirección Miranda de Ebro.
Más tarde, hay que seguir por la AP-1 o por la N-124 hasta Miranda Ebro. Acto seguido, se recomienda ir por la CL-127 hacia Frías, nuestro destino.