Las invitadas de 'La Revuelta' de este miércoles 25 de marzo fueron las esquiadoras paralímpicas Audrey Pascual y María Martín-Granizo, quienes "acaban de volver de los Juegos Paralímpicos de Invierno de Milano-Cortina 2026 con varias medallas, un diploma y mil anécdotas que contar".

Cuatro medallas y un diploma en los Juegos Paralímpicos de Invierno

La leonesa María Martín-Granizo nació en 2006 con agenesia femoral, en sus propias palabras, "con el fémur como el hueso de una aceituna". Después de varias operaciones, los médicos hicieron "una labor increíble" consiguiendo reconstruirle "un falso fémur hecho con un batiburrillo de otros huesos. Tengo más tornillos que una ferretería", ironizaba la esquiadora.

Por su parte, la madrileña Audrey Pascual nació en 2004 con agenesia bilateral de tibias, lo que le obligó a utilizar desde sus primeros meses de vida unas prótesis que "parecen de muñeca" y que ahora guarda sobre el cabecero de su cama. Unas jóvenes deportistas que han superado todo tipo de barreras para llegar a lo más alto de sus disciplinas y que mantienen intacta la capacidad de reírse de sí mismas: "Estoy todo el día pinchándome ácido hialurónico. Si te pones morritos, bajas más rápido", vacilaba Martín-Granizo antes de explicar sus inyecciones en la rodilla para "al menos, mantener la que me queda".

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Una visita que no dejó a nadie indiferente. "Pese a subrayar que los 115 kilómetros/hora que alcanzan 'impresionan más' desde fuera que 'vivirlo, porque estás muy concentrada', las dos jóvenes esquiadoras adaptadas se reconocían adeptas a la velocidad y a un cierto nivel de temeridad: 'O pódium o camilla', proclamaban como lema, apuntando que la concentración es fundamental porque 'en cuanto lo pienses, te la pegas', pero 'quien tenga miedo a morir que no nazca'. También han detallado los pormenores de sus respectivas categorías de discapacidad, 'tres huellas' en el caso de María Martín-Granizo, con una pierna y dos estabilizadores, mientras que Audrey Pascual compite en el grupo de dobles amputados o lesiones medulares, respecto a quienes tiene ventaja porque 'todo el cuerpo que tengo, aunque es cortito, es funcional', bromeaba. Y no solo se trata de técnica y arrojo, también destacan la importancia de la fortaleza mental para superar los nervios de sus primeros Juegos de Invierno. En concreto, en el caso de Pascual, 'estaba hecha un flan' porque 'estamos acostumbradas a ser un poco invisibles y, de repente, me agobió tener a tanta gente pendiente'", relataban desde RTVE.