En 2025, el sistema de eutanasia en la Comunidad Autónoma Vasca alcanzó un hito histórico: 80 personas pudieron ejercer su derecho a morir dignamente, gracias a procedimientos más ágiles y a un sistema sanitario reforzado. Sin embargo, 40 solicitudes no se sabe si son personas fallecidas durante el procedimiento, o han sido denegadas sus solicitudes, lo que pone de relieve la necesidad de analizar plazos, voluntades anticipadas y la información que reciben los pacientes y sus familias, según advierte Cristina Valverde, coordinadora de la Asociación Derecho a Morir Dignamente (DMD).
El Departamento de Salud del Gobierno Vasco ha puesto en marcha el Sistema de Información de Eutanasia de Euskadi (SIEE) y la Unidad Técnica de Eutanasia, con el objetivo de agilizar los procedimientos y garantizar la homogeneidad en todas las OSIs. Según los datos preliminares, en 2025 se recibieron 120 solicitudes de eutanasia, de las cuales se completaron 80 procedimientos.
Desde la entrada en vigor de la Ley Orgánica 3/2021, que regula la eutanasia, la Comunidad Autónoma Vasca ha atendido un total de 213 personas de 451 solicitudes recibidas. Cristina Valverde destaca que estas cifras reflejan avances importantes en el acceso al derecho a morir dignamente, pero subraya la importancia de analizar las solicitudes, los plazos y la información que reciben las personas.
“Es importante y de necesidad analizar las solicitudes que no han obtenido un informe favorable o hayan fallecido en el procedimiento o que no hayan llegado a la Comisión de Garantía y Evaluación… en definitiva las personas que no han podido ejercer el derecho a la disponibilidad de su propia vida”. “En este momento no cuestionamos la atención y el acompañamiento sino que la solicitud de eutanasia, la prestación de ayuda para morir no se garantiza”.
En cuanto a los plazos, Euskadi se sitúa como una de las comunidades más ágiles: el tiempo medio para completar el procedimiento de eutanasia es de 49 días, frente a la media estatal de 82 días. En este sentido, desde la asociación DMD Cristina Valverde subraya que es importante considerar también la experiencia individual de los pacientes, “cuyo rango de espera oscila desde 16 hasta 182 días”.
El sistema de información de eutanasia y la Unidad Técnica han permitido completar 80 procedimientos en 2025
Por territorios históricos, en 2024 –según los datos más completos disponibles– en Araba se recibieron 11 solicitudes, realizándose 6 procedimientos; en Bizkaia, 32 solicitudes y 19 procedimientos; y en Gipuzkoa, 31 solicitudes y 24 procedimientos. Esta información permite dimensionar tanto el alcance de los procedimientos como la necesidad de continuar mejorando la coordinación entre profesionales y la información a la ciudadanía de este derecho de ayuda para morir en todo el territorio.
Otro avance destacado es la consolidación de la Unidad Técnica de Eutanasia, creada en junio de 2025 con el objetivo de reforzar la capacidad del sistema sanitario para garantizar el acceso al derecho a solicitar y recibir la ayuda médica para morir. Según Cristina Valverde, esta unidad se crea con el objetivo de mejorar la gestión de las solicitudes, unificar criterios y ofrecer asesoramiento más cercano a profesionales de toda la Comunidad Autónoma Vasca, pero advierte que aún queda por asegurar que esta formación llegue a todos los médicos y médicas, incluso en las zonas más rurales, y que se consolide como una práctica asumida por todo el personal sanitario.
CASOS MEDIÁTICOS
Últimamente, la eutanasia y su legalidad ha estado en el punto de mira, debido a casos concretos que han generado amplio debate social, dividiendo la opinión pública. Este contexto convierte al caso de Noelia Castillo Ramos en un ejemplo paradigmático de cómo la ley, la ética y la vida personal se intersectan en decisiones de final de vida, y permite analizar con más detalle los plazos, la coordinación del sistema y el acompañamiento necesario para quienes ejercen este derecho.
Euskadi se sitúa como una de las comunidades más ágiles, con un tiempo medio de 49 días para tramitar los procedimientos
Según Cristina Valverde, Noelia Castillo “pudo terminar con una vida con la cual no estaba de acuerdo”, “asumiendo ella misma el riesgo de que su vida fuese corta pero intensa”. Valverde señala que el caso se judicializó por terceras personas que, desde el punto de vista de la Asociación, “no estaban legitimadas para intervenir”, y que la “única” persona con autoridad para solicitar, aplazar o hacer efectiva la eutanasia es la “propia paciente”. Además, en este caso, “la ley establece que se pueden recurrir los informes desfavorables ante el contencioso administrativo, pero no contempla recursos frente a informes favorables, y otros argumentos legales generales no deben interferir en el ejercicio del derecho de la persona solicitante”.