El primer ministro británico, Keir Starmer, ha aunciado este miércoles que el Reino Unido organizará una reunión con líderes internacionales para "evaluar todas las medidas diplomáticas y políticas viales" a fin de restablecer la libertad de navegación tras el bloqueo del estrecho de Ormuz por la guerra de Irán.

En rueda de prensa en la residencia oficial del 10 de Downing Street, el líder laborista ha dicho que la titular de Exteriores, Yvette Cooper, presidirá esta reunión a finales de semana, sin precisar el día exacto, con el objetivo de garantizar la seguridad de los buques y reanudar el transporte de productos básicos.

Advirtió de que el impacto de la guerra en Irán afectará "al futuro" del Reino Unido, pero ha añadido: "Por muy feroz que sea esta tormenta, estamos bien preparados para afrontarla".

El jefe del Gobierno ha reiterado que el Reino Unido no se involucrará en el conflicto bélico en Irán y que la forma más eficaz de apoyar el alza del coste de la vida en el Reino Unido es con una "desescalada" de la crisis en Oriente Medio y la reapertura de Ormuz, por ser ésta "una ruta vital para el suministro de energía".

"Con ese fin estamos explorando todas las vías diplomáticas a nuestro alcance, junto con la ministra de Asuntos Exteriores y la ministra de Economía (Rachel Reeves)", ha agregado.

Starmer ha informado además de que el titular de Defensa, John Healey, ha estado en Oriente Medio para hablar con aliados, y que el Reino Unido ha logrado reunir a 35 países para impulsar la seguridad marítima en el golfo Pérsico.

Tras la reunión que presidirá la ministra de Exteriores, "convocaremos también a nuestros planificadores militares" para analizar cómo podemos movilizar nuestras capacidades y garantizar la accesibilidad y seguridad del estrecho una vez finalizados los combates, ha informado el primer ministro.

Reconoce que estas tareas no serán fáciles y puntualiza que la libertad de navegación en Oriente Medio es de "interés nacional británico."

La posición de Starmer de no implicarse en el conflicto armado no ha cambiado desde el inicio de la crisis a pesar de que el presidente de EE.UU., Donald Trump, lo ha criticado abiertamente por su reticencia a involucrar plenamente al Reino Unido en la ofensiva liderada por EE.UU.