Un árbol floreció en todo su esplendor este domingo en Vitoria en el skatepark de San Martín. Sin embargo, su crecimiento no estuvo asociado a la lluvia incesante de este mes de febrero, sino a la unión y apoyo incondicional brindado por familiares, amigos y una sociedad cada vez más concienciada con los menores que sufren cáncer infantil, de los que en Álava se detectan entre 6 y 10 casos al año. Y 2025 fue especialmente malo al respecto, al diagnosticarse hasta 12 de ellos.
Gracias a todo este soporte, brotaron de él numerosas hojas, en forma de manos infantiles, de todos los colores, como tantos cánceres hay y maneras de afrontarlo, en el “árbol de la vida”, un cerezo plantado en 2021.
Junto a este ejemplar, la asociación Aspanafoa, que agrupa en Álava a esos txikis, amas y aitas, llevó a cabo este acto como símbolo de que esta enfermedad también se cura, ya que la tasa de supervivencia alcanza el 80%.
Un colectivo que desde hace más de 30 años se ha convertido en esa estaca que se hunde junto a sus raíces y se ata al ejemplar para que siga recto y no se quiebre ante el vendaval de emociones que se le viene encima tras el varapalo inicial.
NO ERA EL MEJOR DÍA
En esta jornada, sin ir más lejos, el viento también hizo de las suyas, derrumbando las letras de Aspanafoa más de una vez. Y el día elegido tampoco era el mejor para celebrarlo, al coincidir con el del segundo desfile del Carnaval.
"Pero el cáncer es así también: no entiende ni de horarios ni de fechas", recordó su presidente Ernesto Marín, durante la lectura del manifiesto acompañado por Nahiely Renda, de 15 años, a la que detectaron un cáncer medular de tiroides cuando tenía 11.
En ella reivindicó, tal y como reclama la red de 23 asociaciones que forma parte de la Federación Española de Familias con Cáncer Infantil, "que los cuidados paliativos pediátricos a domicilio sean una opción real, accesible y garantizada para todos los niños y niñas con cáncer de nuestro país. No pueden depender del código postal, de la comunidad autónoma o de los recursos disponibles en cada territorio".
Porque hablamos de un derecho fundamental, "el derecho a recibir una atención digna, equitativa y de calidad. Ese es nuestro compromiso. Ese es nuestro llamamiento. Y ese debe ser entre todos nuestro aspecto común, porque nadie, como un padre o una madre, conoce mejor las necesidades de su hijo o hija. Somos la voz de las familias".
AUTORIDADES
Por fortuna, no estaban solos. Fue el año en el que más autoridades les estuvieron respaldando en este acto para transmitirles su "cariño, cercanía y apoyo".
Entre ellos, Nerea Melgosa (consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico); Emilio Sola (Director de Servicios Sociales del Gobierno Vasco); Gorka Urtaran (Diputado de Políticas Sociales); la alcaldesa de Vitoria, Maider Etxebarria; Lucho Royero (concejal de Vitoria de Políticas Sociales) y una amplia representación de la corporación municipal, con todos los grupos.
Por parte de los socialistas estaban, por ejemplo, Pascual Borja y Ana López de Uralde, de EH Bildu, Alberto Porras, del PP, Marta Alaña y Blanca Lacunza y de Elkarrekin, Garbiñe Ruiz.
Tampoco se lo perdió la directora de Fundación Vital, Arantxa Ibáñez de Opacua.
Y también fue uno de los años en los que también más había crecido este cerezo. Tanto que hasta se tuvo que poner una plataforma para que pudieran colocar esas hojas en forma de manitas.
COMIDA
Con el objetivo de recaudar fondos para brindar apoyos a las familias de niños y niñas con cáncer, Aspanafoa celebró también este domingo una comida benéfica abierta a toda la ciudadanía en el hotel Jardines de Uleta.
Durante la misma se hizo entrega de la Estrella Solidaria a las personas y entidades galardonadas por su apoyo a Aspanofoa. Este año serán reconocidas RPK, EventoKit y las madres de niños/as oncológicos que hace ya más de 30 años trabajaron duro para poner en marcha esta agrupación.
La guinda la pondrá un sorteo solidario, con regalos donados por comercios de Vitoria-Gasteiz.
ILUMINACIÓN
El color dorado, que evoca la resistencia del oro al fuego, se ha convertido en símbolo contra el cáncer en menores. Por eso, este año varios centros educativos de Álava participarán en la iniciativa del tatuaje del Lazo dorado. Es el caso del alumnado y profesorado de Egibide, del IES Francisco de Vitoria, Escolapios y la Ikastola Labastida, que mostrarán su compromiso a través de esta iniciativa.
Además, como gesto visible de apoyo institucional y ciudadano, la fachada del Ayuntamiento, como espacio emblemático de la capital alavesa, se iluminará también de dorado.