Los bomberos industriales de la planta de Mercedes Benz de Vitoria, en huelga indefinida desde el pasado 15 de enero, han denunciado que desde que iniciaron esta protesta sus funciones están siendo asumidas por personal ajeno al servicio.

Los 27 miembros de la plantilla, pertenecientes a la empresa Previnsa, se han concentrado este viernes en la Plaza de la Virgen Blanca de la capital alavesa para explicar su situación.

Portavoces del colectivo han denunciado que el hecho de que estén supliendo sus funciones está vaciando su derecho a la huelga y "altera el normal desarrollo del conflicto laboral".

Han recordado que prestan servicio en la empresa más grande de Euskadi y han denunciado que desde que Previnsa asumió la gestión del mismo, el 1 de enero del año pasado, sus condiciones laborales "no han hecho más que empeorar".

Reclaman una equiparación a los convenios y condiciones laborales del resto de empresas que prestan sus servicios dentro de Mercedes Benz, porque, han explicado, llevan a cabo una labor "de alta responsabilidad, con gran exigencia técnica y legal, por lo que es razonable que las condiciones estén en consonancia con las del entorno".

Los bomberos de la planta de Mercedes Benz denuncian que la empresa se niega a reducir el cómputo anual de 1.770 horas, lo que está provocando que muchos trabajadores acumulen 80 o más horas extra como consecuencia de la activación continua de retenes.

Aseguran que ha habido un deterioro de la salud laboral que está llevando a un aumento de las bajas por sobrecarga de trabajo y que se están realizando contrataciones sin cumplir los requisitos necesarios para los puestos.

Además sostienen que hay una carencia de material adecuado que compromete la seguridad de las intervenciones y que los trabajadores están teniendo que asumir tareas ajenas a sus puestos.