El Kosner Baskonia se mantiene intratable en el Buesa Arena. El conjunto gasteiztarra, pese a un arranque dubitativo de partido ante el Zalgiris y una antológica exhibición de Sylvain Francisco, fue creciéndose con el paso de los minutos, equilibró el duelo y apretó en los últimos tres minutos para llevarse el gato al agua gracias a un demoledor parcial con Diakite y Kurucs como héroes.

Paolo Galbiati no dudó en situar a Howard en su regreso tras lesión en el quinteto titular junto a Forrest, Radzevicius, Diop y otra novedad como Frisch en lugar del habitual titular Kurucs. No le funcionaron bien los ajustes al italiano, ya que el Zalgiris arrolló a los alaveses en el arranque del duelo, obteniendo en dos minutos y medio una renta de 2-10.

Francisco, imparable en las acciones de bloqueo y continuación con Wright, y Tubelis tuvieron demasiadas facilidades para penetrar y anotar bajo el aro y Galbiati agitó pronto el árbol cambiando por completo su quinteto. La entrada de Kurucs y Luwawu-Cabarrot, aportando ambos acierto desde fuera y energía defensiva dio otro aire al equipo, que logró soltarse en ataque y, aprovechando los minutos de descanso de Francisco, acercarse hasta el 19-23 al término del primer cuarto.

En la reanudación, jugadores que no habían estado finos en el arranque como Forrest, Howard o Frisch se sumaron al arsenal ofensivo local, los alaveses atacaron con mayor fluidez, elevaron sus prestaciones defensivas respecto al inicio y encadenaron un parcial de 10-1 con el que se adelantaron en el marcador por primera vez en el partido con el 31-29.

Tras ello, el duelo se estabilizó y entró en un tramo de intercambio de golpes con un ritmo vertical en el que se encontraba más cómodo el Baskonia, aunque el Zalgiris se supo defender bien gracias a los puntos de Francisco, Tubelis y Wright. Un triple con algo de fortuna de Ulanovas estiró momentáneamente el marcador, pero Forrest, Howard y TLC se encargaron de reducir diferencias para recuperar el mando al descanso (46-45).

Final arrollador

El paso por los vestuarios apenas cambió la dinámica del encuentro, que mantuvo el mismo guion del término del segundo cuarto. Sylvain Francisco siguió siendo el faro de los lituanos, anotando desde distintas posiciones y dominando el juego sin que los alaveses lograran ponerle freno. Los hombres de Galbiati, por su parte, se repartieron de forma más equilibrada el peso ofensivo, con unos buenos minutos de un Diakite que causó más problemas al Zalgiris que Diop.

Francisco se marchó al banquillo con una ventaja de 61-63 para su equipo y los vitorianos aprovecharon el descanso del galo para recuperar el mando por medio de los viajes a la personal de un agresivo Luwawu-Cabarrot y llegar al cuarto decisivo con una ventaja de cuatro puntos gracias a un triple sobre la bocina de Omoruyi, que ya había convertido otro en condiciones idénticas poco antes.

La pequeña renta que habían amasado los alaveses se esfumó nada más arrancar los últimos diez minutos con cinco puntos de Sleva, importante por el lado visitante en el tramo final tras una discreta primera media hora. Agradeció la ayuda Francisco, que siguió encadenando canastas con sus endiabladas penetraciones, superó los 30 puntos y colocó el 84-89 mientras los locales perseguían sin éxito su sombra por el parqué.

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¡Búscate en las gradas del Kosner Baskonia - Zalgiris Kaunas! Pilar Barco

Tuvieron los lituanos la oportunidad de hacer más sangre, pero perdonaron y el Baskonia, con un quinteto formado por Forrest, Simmons, Luwawu-Cabarrot, Kurucs y Diakite que funcionó a las mil maravillas, despertó a tiempo. A tres minutos y medio del final, una acción de dos más uno de Forrest, poderosísimo en penetración, avivó a los gasteiztarras, que cerraron filas atrás con unos omnipresentes Kurucs y Diakite. Ambos dominaron el rebote en el epílogo, cerraron el paso hacia el aro especialmente con la intimidación de Diakite, tapón espectacular a Ulanovas incluido, y el Zalgiris se la tuvo que jugar desde el triple, sin acierto.

A ello le sumaron, además, puntos en el otro lado de la cancha para, junto a los de Luwawu-Cabarrot, encadenar un espectacular parcial de 18-2 en cinco minutos en los que sólo Brazdeikis logró anotar una canasta en el lado visitante y que permitió incluso afrontar con calma el desenlace con minutos para Rafa Villar y una atronadora ovación para los dos interiores (102-91).