El Aurrera ya se ha puesto manos a la obra en el siguiente proyecto de su equipo de Tercera División. Una vez conocida la marcha de Ander Markinez y Mikel Abásolo ha tardado una semana nada más en dar con el nuevo inquilino de su banquillo. Y no se ha ido fuera a buscarlo. Ha vuelto a apostar por un técnico que conoce la casa para seguir asentándose en la categoría. El elegido, según ha sabido DNA, es Mikel Larrabe. Este lunes en la reunión que mantuvo la junta directiva terminó de concretarse todo.
El joven preparador de Gernika ha comandado esta temporada al División de Honor Juvenil, con el que ha peleado hasta la última jornada por la permanencia, aunque finalmente no ha podido mantenerlo en dicha categoría. En cualquier caso, desde la planta noble de Olaranbe valoran su forma de trabajar y preparar los partidos y el amplio conocimiento que maneja del fútbol vasco.
ADN Gernikarra y experiencia con Gorka Iraizoz
Y es que ha desarrollado casi toda su trayectoria en el club gernikarra, donde estuvo incluso en su primera plantilla durante la temporada 2024-25, como segundo de Gorka Iraizoz. Quienes conocen o han visto su forma de trabajar destacan la preparación que hace de los encuentros y su intención de salir con el balón jugado desde atrás, al tiempo que se inclina por el 5-3-2 con carrileros como idea de juego más habitual.
Le costó este curso dar con un once tipo, pero luego la trayectoria del juvenil rojillo ha ido a más hasta tener opciones de salvación incluso en la jornada final. Su equipo se mostró competitivo en todas las fases del campeonato, dejándose muchos puntos en el descuento.
El reto de mantener el listón alto en Olaranbe
Con esa base pretende construir el Aurrera de Tercera División, donde se topará con un listón bastante alto después de la gran campaña que el grupo de Puente Alto ha protagonizado, disponiendo de posibilidades igualmente de haber jugado la fase de ascenso a 2ª RFEF hasta hace bien poco.
Se estrena como máximo exponente en una escuadra profesional, tras haber desarrollado casi todo su trabajo en la base, pero no debe ser un obstáculo, después de lo que el Aurrera ha experimentado con los también debutantes Markinez y Abásolo. Larrabe conoce igualmente la casa y a casi todos los futbolistas con los que va a contar la temporada que viene. La gran mayoría seguirán siendo los que han competido este curso en la quinta categoría del fútbol nacional y alguno que otro los ha moldeado él estos meses atrás como juveniles.