Las redes sociales están llenas de vídeos de perros haciendo de todo. Y muchos de ellos, generalmente los más compartidos, son de rescates de canes abandonados, maltratados o en peligro, especialmente si cuentan con final feliz. Cierto es que ya sabemos cómo funciona internet y ese momento emotivo apenas dura unos segundos y se olvida para siempre. Pero hay historias bonitas que vuelven años después, con una segunda parte que homenajea a aquel instante que quedó en la memoria de tanta gente.
Eso es lo que ha ocurrido en la ciudad de Almaty, en Kazajistán, donde han decidido inmortalizar y convertir en una estatua uno de esos momentos que internet convirtió en ejemplo de lo que pasa cuando varias personas hacen lo correcto a la vez.
Cadena humana
Para entender lo sucedido hay que remontarse diez años atrás, a 2016, cuando un perro cayó a un embalse. Entre la fuerte pendiente que había y lo resbaladizo de la superficie, el can no podía salir por sus propios medios, poco a poco se iba agotando y no se vislumbraba un buen final para él. Un joven que se dio cuenta de lo que estaba pasando decidió bajar hasta el agua para rescatarlo, pero acabó también en peligro, incapaz también de escapar del embalse por sí mismo.
Ahí entra en escena lo que convirtió la historia en viral: varias personas que estaban en la zona, sin conocerse entre sí, reaccionaron formando una cadena humana para intentar sacarlos de ahí. Una decisión rápida, casi instintiva, que terminó bien, porque rescataron con vida y sin ningún daño tanto al joven como al perro. Y como alguien lo grabó con su teléfono móvil y lo subió a las redes sociales, pronto se viralizó y dio la vuelta al mundo como ejemplo de solidaridad espontánea.
De vídeo viral a monumento
Casi diez años después, aquella escena ya no solo circula por redes sociales, sino que ahora se ha transformado en bronce. Las autoridades kazajas han inaugurado una estatua que recrea precisamente ese momento: varias personas unidas, agarrándose unas a otras, intentando alcanzar a quien está en peligro. Una imagen muy potente de trabajo en equipo que ha convertido un momento viral en un monumento, algo que no resulta demasiado habitual. Y la estatua, como hace diez años el vídeo, también está dando la vuelta al mundo compartida en todo tipo de redes.