Síguenos en redes sociales:

Elmer BennettExjugador del Baskonia

“Fue un orgullo ayudar al Baskonia a ganar la Copa en Valencia”

El legendario base rememora la Copa del Rey de 1999 en la que fue MVP y lideró al título a un conjunto gasteiztarra, al que desea suerte en el mismo escenario

“Fue un orgullo ayudar al Baskonia a ganar la Copa en Valencia”Cedida

Nadie sabe mejor que Elmer Bennett (Evanston, 1970) lo que es necesario para ganar una Copa del Rey en Valencia. El legendario base estadounidense del Baskonia, que vistió de azulgrana entre 1997 y 2003, fue el MVP del torneo del KO que ganó el conjunto gasteiztarra en La Fonteta en 1999 al eliminar al Joventut en los cuartos de final, al Real Madrid en la semifinal con 20 puntos con su sello y al Caja San Fernando en la final (61-70), en la que dejó un mate para la historia sobre Mike Smith. 27 años después de aquello, Bennett recuerda cariñosamente con DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA su primer título como baskonista y aboga por ver la gesta repetida en Valencia esta semana, esta vez en el Roig Arena.

¿Cuáles son los primeros recuerdos que le vienen a la mente al pensar en la Copa del Rey de 1999?

–Recuerdo que fue una etapa muy emocionante; jugué la Copa junto a un gran grupo de compañeros y un excelente cuerpo técnico. Era mi segunda temporada en Vitoria y, tras la experiencia del año anterior, comprendí de verdad la importancia de este torneo. Me sentí muy orgulloso de poder ayudar a liderar al equipo hacia el título.

“Anthony Bonner fue el compañero más duro con el que jugado jamás”

¿Cómo era aquel vestuario con compañeros como Rusconi, Beric o Espil?

–Teníamos un bloque muy sólido. Siento que estábamos muy bien equilibrados en todas las posiciones. Había dos bases de garantías, Jordi Millera y yo. Beric y Espil eran tiradores de tres excelentes. Lucio Angulo era un jugador muy completo en ataque y un talento defensivo. Nuestro juego interior también era muy potente con Stefano Rusconi, Voise Winters y Anthony Bonner, quien fue probablemente el compañero más duro con el que he jugado jamás.

Rusconi, Angulo, Beric, Bennet y Bonner hablan sobre el parqué de La Fonteta

Con sinceridad, ¿confiaba en que podían ser campeones antes de empezar la competición?

–Tenía bastante confianza en nuestras posibilidades, pero en este tipo de torneos nunca se sabe qué puede pasar. Todo tiene que encajar a la perfección durante esos tres partidos que dura el campeonato.

Sergio Scariolo, su entrenador en aquella Copa, ha tenido una carrera larguísima y exitosa desde entonces. ¿Esperaba que llegara tan lejos?

–Sergio fue mi primer entrenador en España y desarrollamos una gran relación jugador-técnico en Vitoria. Cuando estás en el momento, no piensas realmente en lo que puede deparar el futuro; sólo piensas en cómo mejorar día a día. Pero ahora que ha pasado el tiempo, no me sorprende que haya tenido una carrera tan brillante.

“Hay que cuidar la nutrición y pensar sólo en el partido siguiente; que confíen en su trabajo y a por todas”

¿Cómo era Scariolo como entrenador en aquel entonces?

–Sergio siempre estaba muy preparado, era organizado y era un analista profundo. También era muy hábil logrando que todos en el equipo aceptaran su rol específico. En cualquier partido que íbamos a jugar, yo sabía que el equipo estaría listo porque repasábamos cada detalle en el entrenamiento, por pequeño que fuera. Yo apreciaba esas cualidades porque, como jugador, yo era muy parecido.

Scariolo levanta la Copa en la balconada de san Miguel en 1999

Antes de llegar a la final vencieron al Joventut y al Real Madrid. En aquel Joventut jugaba Raúl López. ¿Cómo fue aquel duelo individual contra él?

–No recuerdo el emparejamiento concreto con Raúl López en ese partido en particular, pero sí recuerdo que era muy joven y tenía muchísimo talento. Ya se veía que se convertiría en un gran base. Fue una lástima las muchas lesiones que sufrió, pero aun así creo que consiguió muchos éxitos en su carrera.

En la final también se enfrentó a Andre Turner, del Caja San Fernando, que había sido MVP y ganador de la Copa dos años antes. ¿Cómo fue ese duelo? Él era uno de los mejores bases estadounidenses en España en aquel momento.

–De hecho, yo era fan de Andre cuando llegué a España. Me gustaba verle jugar. Era, en cierto modo, el modelo que seguí para tener éxito en la liga española. Siempre era un emparejamiento difícil cuando nos enfrentábamos, pero disfruté mucho de ese desafío cada vez que me medí con él.

Elmer Bennett defendido por Andre Turner

En Vitoria la gente todavía recuerda y habla de su mate sobre Mike Smith en la final. ¿Fue el mejor mate de su carrera?

–Tuve algunos mates durante mi carrera que probablemente fueron igual de buenos, pero ese es el más memorable por la importancia del partido en el que ocurrió.

“¿El mate ante Mike Smith? Tuve otros durante mi carrera que probablemente fueron igual de buenos, pero ese es el más memorable”

¿Marcó ese mate el tono para la remontada en la final?

–Sin duda nos dio un impulso en ese instante, pero pienso que ya estábamos ganando inercia en nuestra remontada antes de eso.

Otra jugada que la afición baskonista recuerda mucho es aquel triple sobre la bocina contra el Maccabi en Tel Aviv. ¿Le trae buenos recuerdos también?

–Sí, ese tiro siempre me trae grandes recuerdos de aquella temporada. Siempre era difícil ir a jugar fuera en la Euroliga y ganar. El campo del Maccabi Tel Aviv era uno de los lugares más complicados para lograrlo.

La plantilla del Baskonia de 1999 en el podio de la Copa de Valencia

El Baskonia fue el equipo en el que más tiempo jugó en su carrera. ¿Qué encontró aquí para quedarse seis temporadas?

–Llegué a Vitoria aquella primera temporada en un momento de mi carrera en el que buscaba estabilidad y quería convertirme en un jugador de élite en el baloncesto europeo. Las cuatro temporadas anteriores había jugado en varios equipos de ligas menores en Estados Unidos y tuve distintas oportunidades con varios equipos de la NBA, así que la oferta del Baskonia llegó en el momento y lugar adecuados. Siento que el club también era muy ambicioso entonces, buscando crecer para hacerse un hueco entre la élite europea. Creo que el matrimonio funcionó de maravilla para ambas partes porque conseguimos muchas cosas grandes juntos.

“Que una camiseta cuelgue o no en el pabellón no quita valor al trabajo hecho para hacer crecer a este gran club”

Ha vuelto un par de veces para recibir homenajes y sólo queda ver su camiseta colgada en el pabellón. ¿Le gustaría compartir algún día espacio con Scola, Splitter, Vidal, Prigioni y Rakocevic? Usted es una de las leyendas del club.

–Como he dicho en entrevistas anteriores, Vitoria fue como un segundo hogar para mí. El Baskonia y la gente de la ciudad nos trataron a mi familia y a mí con mucho cariño y respeto, y eso es algo que siempre guardaré dentro. Han pasado muchísimos grandes jugadores por el Baskonia, y que una camiseta cuelgue o no en el pabellón no quita valor al trabajo que hicieron para hacer crecer a este gran club. Sé que el impacto de mi tiempo en el Baskonia fue valorado tanto por el club como por los aficionados. No puedo expresar lo suficiente lo agradecido que estoy por la oportunidad de haber formado parte de este club y lo importantes que fueron para mi carrera.

¿Cómo es su vida ahora? ¿Sigue vinculado al mundo del baloncesto de algún modo?

–Pues llevo una vida tranquila y normal aquí en casa, en Estados Unidos, con mi familia. Estuve involucrado durante un tiempo con equipos de baloncesto base locales, pero lo dejé hace unos años.

¿Permanece atento al baloncesto europeo y lo que hace el Baskonia?

–Últimamente no he seguido mucho el baloncesto europeo ni al Baskonia. Sí que he estado pendiente de algunos de los jugadores con los que compartí vestuario, como Ricky Rubio y Marcelinho Huertas. Es increíble lo que han hecho con sus carreras, estoy muy orgulloso de ellos.

Como MVP y ganador de la Copa del Rey, ¿cuál es su consejo para el equipo antes del torneo?

–Para ganar la Copa del Rey, obviamente, sabes que debes ganar tres partidos durísimos en tres días consecutivos. Yo siempre intentaba mantenernos tanto a mí como a mis compañeros preparados mentalmente sólo para el partido inmediato, sin mirar más allá. Además, me aseguraba de que mi nutrición e hidratación fueran minuciosas y de máximo nivel para estar listo para ese desgaste físico. Que confíen en el trabajo que han hecho y a por todas… ¡Aupa Baskonia!