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Último test antes del desafío copero

El Baskonia se sumerge en la caldera de Miribilla, hogar de un Bilbao que no pierde desde el 2 de enero

Último test antes del desafío coperoEFE

Muy rezagado en la Euroliga, el Kosner Baskonia llega hoy a Miribilla en un momento de solidez a nivel doméstico. No es una racha pasajera, sino algo fruto de un trabajo constante y de un equipo que ha encontrado por fin la ansiada regularidad en la ACB.

Las últimas semanas lo han dejado claro. Victorias contundentes en el Buesa Arena, aderezadas de una exhibición a domicilio como la del pasado fin de semana ante el Gran Canaria por 75-97, han mostrado a un Baskonia capaz de imponer su ritmo, fuerza y acierto desde el primer minuto. Incluso en derrotas ajustadas frente a rivales directos, el equipo ha competido hasta el final, demostrando carácter y resistencia.

Eso sí, un Bilbao Basket lanzado en los últimos tiempos será una inmejorable piedra de toque para los alaveses antes de un momento cumbre en la campaña. En la memoria más reciente todavía resuena el último cara a cara liguero entre ambos, disputado en el Buesa Arena, donde un Baskonia desatado sometió al Bilbao Basket por 110-91.

Aquel encuentro dejó claro el filo ofensivo de la escuadra gasteiztarra cuando anota en transición y exhibe acierto exterior. De hecho, el Baskonia es uno de los equipos con mejor balance de la segunda vuelta de la Liga Endesa, habiendo sumado siete victorias en los últimos 10 partidos, lo que refleja su capacidad para mantener la intensidad en el tramo decisivo del curso.

El conjunto vitoriano pasará en Miribilla una nueva reválida a domicilio antes de afrontar el primer gran reto: la Copa del Rey de Valencia. Solo en los últimos cinco derbis disputados en Bilbao, el equipo gasteiztarra ha logrado imponerse en tres de ellos, dejando claro que no teme al escenario vasco más exigente.

Gran parte del poderío del equipo recae en Markus Howard, capaz de cambiar un partido en minutos pero necesita ser más punzante. Pero el Baskonia no depende de un solo nombre. Las tablas de Forrest, la energía de Simmons y Spagnolo, la experiencia de Timothé Luwawu-Cabarrot, el músculo de Omoruyi y la versatilidad de Rodions Kurucs brindan fondo de armario y recursos tácticos a Galbiati.

Todo ello se pondrá a prueba hoy ante un Bilbao Basket inmerso en su mejor momento en mucho tiempo. El equipo de Ponsarnau quiere alargar a once la histórica serie de victorias que encadena entre las competiciones doméstica y europea.

Desde la paliza recibida el 2 de enero en su pista a manos del Valencia Basket (72-116), el Surne Bilbao ha ganado de manera consecutiva a Girona, Murcia, Tenerife, Granada, Joventut y Zaragoza en la Liga Endesa y al PAOK griego, en dos ocasiones, Sporting de Portugal y Prievidza eslovaco en Copa FIBA Europa.

Escenario exigente

El calor de la afición y la intensidad del Bilbao Basket obligarán al Baskonia a imponer su ritmo desde el salto inicial. Cada posesión será un duelo físico y emocional, y los detalles marcarán la diferencia: control del rebote, concentración defensiva y acierto en los instantes decisivos.

El derbi vasco no entiende de favoritismos. La historia reciente demuestra que cualquier error puede pagarse caro. Para el Baskonia, la clave será mantener la intensidad durante los cuarenta minutos, controlar el tempo y aprovechar la profundidad de su plantilla para desgastar al rival. A la vez, es la oportunidad perfecta para consolidar su identidad: talento individual, energía colectiva y lectura de juego.

Si lo logra, el Baskonia no solo sumará una victoria de prestigio, sino que enviará –a pocos días de buscar la séptima corona copera de su historia– un mensaje claro de que sigue siendo un equipo temible, capaz de imponerse en los momentos más exigentes y de capitanear la pelea en el baloncesto vasco.