Euroliga

Otro impulso básico

Un Panathinaikos venido a menos aterriza en Vitoria como otro rival al alcance del Baskonia

19.11.2020 | 01:26
Sedekerskis, a más en los últimos tiempos, atrapa el martes un balón en presencia de Eddie y Ulanovas. Foto: Alex Larretxi

vitoria – Sin tiempo para saborear la autoritaria victoria ante el Fenerbahce, el TD Systems Baskonia regresa esta noche al ruedo. Y lo hace con otro partido propicio para alimentar su autoestima y predestinado a permitirle escalar algún puesto en la Euroliga, donde algunos favoritos ya se están viendo en serios apuros durante estos primeros pasos de la maratoniana fase regular.

En esta ocasión será el decadente Panathinaikos quien ponga a prueba la fiabilidad de un cuadro vitoriano que viene de redondear una de las actuaciones más solventes de la temporada. Si el conjunto turco ya evidenció el pasado martes que hoy en día vive un momento de máxima inestabilidad tras la marcha de Zeljko Obradovic, ni qué decir tienen los enormes apuros en los que se encuentra inmerso un próximo rival azulgrana empeñado en perder toneladas de prestigio y alejarse de la zona noble.

Venido a menos por la pérdida de músculo económico, ya sin los carismáticos Rick Pitino y Nick Calathes entre sus filas y víctima de los desmanes de Dimitris Giannakopoulos en la presidencia, el Panathinaikos pisa esta noche el Buesa Arena en uno de los momentos más delicados de su historia. Puede decirse sin ningún temor a equívoco que cualquier tiempo pasado fue mejor para el laureado club griego, que presume de un pasado glorioso con seis Euroligas en sus vitrinas del OAKA pero, por contra, encara un presente de lo más incierto mientras se mantiene en venta por el módico precio de 25 millones de euros.

La plantilla griega es bastante justa en cuanto a talento y en ella no sobresale ningún jugador diferencial más allá del anotador Nemanja Nedovic, que en las veladas donde tiene la muñeca caliente puede causar un estropicio. El oficio de un clásico como Ioannis Papapetrou siempre es un aval y Howard Sant-Roos vive un interesante reciclaje al puesto de base, pero el Panathinaikos debería ser en teoría otro adversario al alcance del Baskonia.

confianza renovada A poco que esgrima las virtudes paseadas hace 48 horas frente a los otomanos, el equipo dirigido por Ivanovic debe imponer su mayor calidad ante un visitante que desde hace días también introduce la novedad del base Shelvin Mack. El ex del Armani, reclutado con un contrato temporal de dos meses, constituye la tercera apuesta del club del trébol en el timón desde el arranque de la temporada tras los fiascos de Pierre Jackson y Keifer Sykes.

El Panathinaikos únicamente ha sumado dos victorias hasta la fecha (Khimki y Fenerbahce) y viene de encadenar tres derrotas consecutivas. En sus recientes compromisos ha malvivido con una defensa vulnerable que permite a sus rivales alcanzar la barrera de los 90 puntos con cierta facilidad.

El Baskonia recibe a los helenos con la confianza que le brinda la notable actuación protagonizada ante los hombres de Igor Kokoskov. El camino hacia un nuevo éxito a nivel continental pasará ineludiblemente por repetir la seriedad exhibida en la vertiente defensiva, algo que dejó al Fenerbahce en tan solo nueve puntos en el último cuarto.

Ivanovic también agradeció sobremanera la implicación de numerosos jugadores en ataque y esta combinación hace del vitoriano un conjunto muy peligroso capaz de tutear a cualquiera en Europa. Vildoza y Giedraitis suelen ser estiletes de gatillo fácil que en condiciones normales ven el aro como una piscina, pero el baskonismo también suspira por que un francotirador tan estético como Peters se convierta por fin en esa tercera pata del banco para diversificar un poco más la amenaza desde la larga distancia.