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Un curso agónico con final feliz

El Alavés logra la salvación tras un curso repleto de altibajos marcado por las lesiones, sanciones y un cambio en el banquillo

Un curso agónico con final felizÁREA 11

Se acabó el sufrimiento entre la afición babazorra. El Deportivo Alavés será equipo de Primera División una temporada más. La victoria en Oviedo de este domingo (0-1) certificó a falta de una jornada la permanencia albiazul. El solitario gol de Toni Martínez, uno de los grandes artífices la salvación, desató la locura entre losmás de 1.000 vitorianos desplazados hasta el Tartiere.

De este modo, el Glorioso logró el tan ansiado objetivo calcando el cierre de la temporada anterior. Por la mínima, fuera de casa, ante un rival ya descendido y con un entrenador que no fue el que inició el año en el banquillo de Mendizorroza. Un epílogo muy dulce para un curso con mucho sufrimiento donde, por momentos, la permanencia parecía alejarse para una plantilla que, sin embargo, nunca dejó de creer.

Un arranque de ensueño

La campaña 2025-26 del Alavés ha ido claramente de más a menos, pero con una reacción final a tiempo para evitar la caída al infierno de la Segunda División. Tras un mercado estival con mucho movimiento tanto de salidas -Kike, Panichelli, Conechny, Mouriño- como de llegadas -Boyé, Aleñá, Denis, Yusi-, la plantilla comenzó LaLiga con una ilusionante victoria ante el Levante (2-1) en Mendizorroza. 

Al triunfo en la primera jornada se le sumaron otros resultados de gran mérito como un empate ante el Atlético de Madrid (1-1) o una victoria en San Mamés (0-1) 20 años después. Los buenos resultados de un equipo competitivo dirigido por Eduardo Coudet posicionaron a los albiazules más cerca de los puestos europeos que del descenso al término de las 10 primeras jornadas.

Los jugadores del Alavés celebran el triunfo en San Mamés.

Además, la solidez defensiva de la zaga albiazul se llevó los elogios de propios y desconocidos durante el arranque del campeonato. Tras 11 jornadas, el Alavés era el equipo menos goleado de LaLiga con 10 goles encajados. La línea defensiva compuesta por Jonny, Garcés, Tenaglia y Yusi logró hacer de la portería de Sivera un muro casi infranqueable.

Sin embargo, la moral de una plantilla que parecía mirar más hacia arriba que hacia abajo comenzó a decaer tras la inesperada sanción de la FIFA a Garcés. La Comisión Disciplinaria de la organización sancionó al argentino con un año de inhabilitación en “cualquier tipo de actividades relacionadas con el fútbol” por emplear documentación falsa para representar a la selección de Malasia.

Dificultades en el camino

La noticia de Garcés pilló a contrapié a un Alavés que no se esperaba ese contratiempo. El argentino había sido una pieza fundamental en el desenlace de la temporada anterior (2024-25) y junto a Mouriño formó una pareja muy sólida que valió buena parte de la tan sufrida salvación.

Una vez sin el central de Santa Fe, le llegó la oportunidad a Jon Pacheco, que hasta la fecha no había tenido muchas oportunidades. Sus primeros partidos los aprobó con nota, pero el destino se cebó una vez más con el Alavés y Pacheco sufrió una lesión en Vallecas que le dejó al equipo sin centrales puros durante un buen tramo de la temporada.

De hecho, el equipo se acostumbró entonces a jugar con Parada, Jonny o Tenaglia como centrales, algo que terminó siendo habitual el resto de la temporada. Mientras tanto, los resultados seguían sin ser tan positivos como en el arranque de temporada, y poco a poco los puestos de descenso iban amenazando a un Alavés llamado a reforzarse en invierno.

Ese mercado invernal, lejos de traer alegrías a la afición babazorra, sembró aún más dudas entre los seguidores albiazules con la salida de Carlos Vicente en los últimos días del mercado. Sin embargo, la dirección deportiva encabezada por Sergio Fernández actuó rápido y acertó con un sustituto de garantías:Ángel Pérez.

Garcés celebra con Tenaglia el gol agónico en el primer partido de la temporada.

Pese a la irrupción del aragonés en el equipo, otras demarcaciones continuaban en el punto de mira. Por un lado, la zaga seguía mostrándose muy endeble con un Garcés sancionado, aunque el TAS le dio una cautelar que apenas duró unas semanas. Por otro, Mariano estaba castigado para Coudet y Boyé y Toni apenas tenían descanso a expensas de un joven Mañas.

La delantera y la zaga eran los grandes objetivos del mercado y Diabate y Koski aterrizaron en Vitoria sin experiencia en las grandes ligas. Ambos tardaron varias semanas en entrar en la dinámica del equipo y, pese a generar dudas entre la afición, han terminado siendo importantes en el epílogo con Quique.

Por último, otro de los grandes contratiempos que tuvo que superar el Alavés en la segunda vuelta del campeonato fue la salida de Coudet rumbo a River Plate. A falta de 10 jornadas para el final, el técnico argentino puso rumbo a su país natal con el equipo cada vez más cerca del descenso. Sin mucho margen para maniobrar, la directiva albiazul eligió a Quique Sánchez Flores para tratar de sellar la permanencia en la recta final. Una decisión, que a la postre, ha terminado siendo la acertada.

Broche final con Quique

El debut del técnico madrileño no fue el deseado tras un doloroso tropiezo en Mestalla ante un rival directo (3-2). Además, en el segundo partido, el Villarreal le endosó un duro golpe al igualar el duelo en el descuento (1-1) para privar a Quique de lograr su primera victoria.

Fue en el tercer encuentro cuando, por fin, llegó el punto de inflexión bajo las órdenes de Sánchez Flores. Después de firmar una primera parte de pesadilla en Balaídos (3-0 en el minuto 45), el Alavés logró una histórica remontada para recuperar la fe en la permanencia (3-4).

Quique Sánchez Flores, durante su debut en Mendizorroza.

Con Quique, se fueron sucediendo los empates, las derrotas y las victorias, en un tramo de temporada donde el equipo no pudo contar con Boyé, su gran referente arriba, y Toni Martínez se vio obligado a vestirse de héroe para sacar las castañas del fuego con sus goles. 

Las victorias ante el Mallorca (2-1) y Barcelona (1-0), cuando la plantilla peor estaba, terminaron siendo fundamentales para conseguir un objetivo que parecía difícil pero que ya es realidad. El Glorioso será de Primera una temporada más.