El Deportivo Alavés visitará este domingo al Real Oviedo (19.00 horas) en la jornada unificada de LaLiga, en un partido que puede llegar a valer una permanencia. El Glorioso, reforzado tras su importante victoria ante el FC Barcelona, puede certificar la salvación frente a un rival ya descendido y con pocos alicientes más allá de despedirse de Primera ante su afición de la mejor manera posible.
A falta de solo dos jornadas para el final del campeonato, el Alavés contará con dos bolas de partido para tratar de sellar la permanencia. El conjunto babazorro depende de sí mismo para lograrlo y, además, lo hará ante rivales que ya han certificado, para bien o para mal, sus principales objetivos de la temporada.
El primero será el conjunto asturiano, que además despedirá a una de sus grandes leyendas como es Santi Cazorla. Aunque su retirada todavía no está confirmada, las recientes declaraciones del mediapunta español y de su técnico, Guillermo Almada, hacen pensar que colgará las botas al final de este curso.
Por ello, Cazorla será titular tras haber salido de inicio en solo cuatro de las 36 jornadas disputadas hasta el momento. Así lo confirmó el propio entrenador carbayón en la rueda de prensa previa al encuentro: “Santi Cazorla será titular”, en el que será su primera titularidad desde que el uruguayo dirige al conjunto oviedista.
Un rival ya descendido
El Real Oviedo fue el primer –y hasta ahora único– equipo en confirmar su descenso a Segunda División. Lo hizo tras el empate entre el Rayo Vallecano y el Girona (1-1), un resultado que dejó a los asturianos sin opciones matemáticas de continuar en la pelea por la permanencia.
Los ovetenses no han tenido una temporada sencilla. De hecho, han llegado a tener hasta tres entrenadores a lo largo del curso. Tras una primera mitad de temporada muy negativa, la llegada de Guillermo Almada –tercer técnico de la temporada tras Veljko Paunovic y Luis Carrión– el 16 de diciembre de 2025 logró hacer más competitivo al equipo del Carlos Tartiere, hasta el punto de acercarlo a una salvación que parecía muy lejana.
Sin embargo, finalmente no fue suficiente y el Oviedo llegará al duelo ante el Alavés sin opciones. Los babazorros, en cambio, sí se juegan todo en tierras asturianas. El Glorioso irá a por la victoria desde el inicio, tal y como ya ha advertido Quique Sánchez Flores, que además contará con todos sus jugadores disponibles, con la única duda de Lucas Boyé. El delantero viajará con el equipo, aunque su participación no se decidirá hasta última hora.
El Oviedo, por su parte, tendrá las bajas de Brandon Domingues, Ovie Ejaria y Leander Dendoncker para afrontar un encuentro que será el último como local en Primera División, al menos por el momento.
Cuentas para salvarse
El choque puede suponer la permanencia matemática para los albiazules. Aunque existen varios resultados y cábalas posibles debido a la larga lista de equipos implicados en la pelea por no bajar, el Alavés debe ganar si quiere tener opciones reales de asegurarlo esta misma jornada.
Así, con una hipotética victoria ante el Oviedo, los babazorros tendrán que esperar a que Levante y Mallorca no empaten en su enfrentamiento directo y a que Girona, ante el Atlético de Madrid, y Elche, ante el Getafe, no logren la victoria.
La clave está también en que Girona y Elche se medirán en la última jornada del campeonato, por lo que alguno de los dos quedaría fuera de la ecuación para igualar o superar los hipotéticos 43 puntos del Alavés si el equipo vitoriano vence en Oviedo.
Que se den todas estas combinaciones no es sencillo, aunque sí posible. En caso contrario, el Alavés deberá esperar a la jornada 38 para certificar una salvación que, tras el triunfo frente al Barcelona parece mucho más cercana que hace apenas unos días.
El Carlos Tartiere medirá, por tanto, la capacidad de los albiazules para rematar el trabajo cuando más cerca lo tienen. Ante un rival herido, descendido y emocionalmente marcado por la despedida de Cazorla, el Alavés buscará una victoria que puede valer una temporada entera.