El gol 'average', en juego
Los duelos ante el Girona, Levante y Valencia pueden marcar el rumbo del Alavés en la lucha por la permanencia
Las próximas tres semanas pueden marcar, en buena medida, el devenir del Deportivo Alavés en lo que resta de temporada. El calendario ha querido que los albiazules encadenen tres duelos consecutivos contra rivales directos, inmersos en la pelea por la permanencia: primero recibirá al Girona en Mendizorroza, después visitará al Levante en Orriols y cerrará la trilogía en Mestalla frente al Valencia.
Coudet, a la espera de más fondo de armario
Tres partidos que, más allá de los puntos en disputa, tienen visos de resultar determinantes por un factor que a menudo pasa bastante desapercibido durante la temporada regular, pero que en el mes de mayo suele convertirse en protagonista: el gol average particular. Algo sobre lo que, además, el conjunto babazorro debería estar preocupado ahora mismo, tras dos malos resultados ante el Getafe y el Sevilla.
El Alavés ocupa actualmente la decimotercera posición con 26 puntos, tres menos que el Getafe y el Girona, y los mismos que el Sevilla -por encima- y el Valencia, que se sitúa detrás. Apenas un crédito por debajo aparece el Elche, y a dos se encuentran el Rayo y el Mallorca, ya en descenso. La distancia con el Levante (18) y el Oviedo (16), es mayor. Con todo tan comprimido, cualquier detalle es diferencial.
En ese contexto es donde el gol average cobra una importancia capital. En la primera vuelta, el Glorioso cayó 1-0 ante el Girona, de modo que llega al partido del lunes obligado a ganar —y preferiblemente por más de un gol—, para recuperar el enfrentamiento particular. Con el Levante, la situación es más favorable: el triunfo por 2-1 en la ida otorga cierta ventaja. Y, frente al Valencia, el 0-0 deja todo en el aire.
Estos tres partidos consecutivos, por tanto, no solo reparten puntos: definen los cruces directos que pueden inclinar la balanza cuando la calculadora mande en las últimas jornadas. Un triple reto que el Alavés debe abordar con la ambición de mejorar unos números ante rivales directos que, hasta la fecha, invitan más a la preocupación que al optimismo.
Coudet, a la espera de más fondo de armario
BALANCE INSUFICIENTE
Porque, si se amplía la mirada al conjunto de duelos contra equipos de la mitad baja de la tabla, el balance resulta pobre. De los doce partidos disputados hasta ahora contra rivales directos por la permanencia, el Alavés solo ha ganado dos: el ya citado 2-1 al Levante y el 3-1 al Elche, ambos en Mendizorroza. Frente a esos dos triunfos, los de Coudet acumulan cuatro empates y seis derrotas.
Mal menor para el Girona
Las cifras duelen especialmente a domicilio, donde los gasteiztarras no han sido capaces de lograr una sola alegría: dos tablas y cuatro tropiezos sin atenuantes. El repaso al resto de enfrentamientos directos dibuja un cuadro desigual. Con el Getafe, que marcha undécimo con 29 puntos, el balance está desequilibrado tras un empate a uno en la ida y la reciente derrota por 0-2, sin opciones, en la vuelta.
El Sevilla, en igualdad de puntos, se impuso 1-2 en Mendizorroza y firmó tablas a uno en el Pizjuán hace unos días. Ante el Rayo Vallecano y el Mallorca, sendas derrotas por la mínima fuera de casa, 1-0 en ambos casos, reflejan la dificultad del Alavés para competir como visitante ante conjuntos de perfil similar. Sin olvidar el batacazo que supuso caer por 3-0 en el derbi con Osasuna en El Sadar.
En Mendizorroza, al menos, la imagen mejora ligeramente. Dos victorias, dos empates y dos derrotas hablan de un rendimiento que, sin ser brillante, ofrece una base sobre la que construir. El principal obstáculo ha sido el empate con el Oviedo, que incluso pudo llevarse mayor premio. Ese era un partido para ganar, siendo los carbayones claros candidatos al descenso, y los albiazules no cumplieron.
Queda, por tanto, una asignatura pendiente clara: el Alavés necesita dar un salto de calidad en los enfrentamientos directos si aspira a certificar la permanencia sin sobresaltos. Las 14 jornadas restantes ofrecen margen suficiente para corregir el rumbo, pero el calendario no espera: las tres próximas citas son, de hecho, la mejor oportunidad para empezar a revertir la tendencia.
Toni Martínez, en su mejor momento
En una Liga en la que media tabla se juega la categoría, los márgenes son mínimos y los detalles decisivos. Y el gol average es uno de esos factores que, llegado el momento de la verdad, puede valer tanto como una victoria. Oportunidad, por tanto, para inclinar varios de esas batallas a su favor o de complicarse la vida un poco más.