No sufrió grandes daños el Girona en su enfrentamiento de ayer contra el Barcelona. Además de cosechar tres puntos importantísimos para su objetivo de permanecer en Primera División, los blanquivermellos solo perdieron a Joel Roca de cara a la visita del próximo lunes a Mendizorroza, donde esperará un Deportivo Alavés dispuesto a hacer bueno el empate logrado en el Sánchez Pizjuán.

Roca, además, ni siquiera era uno de los tres futbolistas apercibidos que tenía Míchel antes de recibir a los blaugranas. Ni Paulo Gazzaniga, ni Vitor Reis ni Vladyslav Vanat fueron amonestados y, por ende, estarán a disposición del entrenador madrileño en el Paseo de Cervantes. Y hubieran sido bajas muy importantes para el encuentro, sobre todo las dos últimas.

Tanto Reis como Vanat están siendo de lo más destacado del Girona esta temporada, indiscutibles en el once y clave ambos en la remontada. No hay que olvidar los mal que comenzaron los catalanes. El central brasileño, diamante por pulir cedido del Manchester City, destaca por su posicionamiento y técnica con el balón. Y al punta ucraniano no le falta gol, siete lleva en esta liga.

PENDIENTE DE OUNAHI

Lo que sí está en el aire es el regreso de Azzedine Ounahi, el gran talento en la sala de máquinas gironí. Volvió de la Copa África con una lesión en el sóleo y se esperaba que se incorporase a mediados de febrero al equipo. Aún no lo ha hecho, por lo que, en caso de llegar al duelo frente al Alavés, no lo hará en óptimas condiciones. Descartados están Ter Stegen, Álex Moreno, Van de Beek y Portu.