El Deportivo Alavés ha trabajado a contrarreloj en la incorporación de un delantero para apuntalar su plantilla en esta recta final del mercado invernal y sumar un tercer fichaje que se añada a Ángel Pérez y Ville Koski.

Ibrahim Diabate, que ya está inscrito en LaLiga, ha sido el elegido por la directiva albiazul para recalar en la plantilla de Eduardo Coudet. Su llegada a Vitoria se produce en forma de cesión con una opción de compra hasta el final de la temporada.

Diabate celebra gol al Malmö FF en la derrota de su equipo esta temporada https://www.gais.se/

El delantero marfileño, de 26 años y con pasado en las canteras del Sevilla, Mallorca y Atlético de Madrid, fue el máximo goleador de la pasada edición de la liga sueca en el GAIS de Gotemburgo con 19 tantos en 29 partidos ligueros.

Además, repartió cinco asistencias y convirtió un gol más en Copa siendo un pilar básico de un modesto equipo que se convirtió en la revelación de la competición escandinava y se clasificó para la fase previa de la Conference League. Tiene contrato hasta 2028, pero quizá no lo cumpla si convence con su rendimiento en el Alavés.

La dirección deportiva encabezada por Sergio Fernández ha pensado en él para rematar la punta de lanza del Glorioso y ser un complemento para Lucas Boyé y Toni Martínez. El castigo que pesa sobre Mariano Díaz obliga al Alavés a reforzar una parcela que se ha quedado bastante coja y necesita de alguna alternativa con el fin de oxigenar al argentino y al murciano.

Físico y velocidad

Diabate, un delantero corpulento de 1,85 metros, es la guinda del mercado invernal para el Alavés tras unas negociaciones iniciadas en las últimas horas y resueltas con éxito. Y todo ello tras haberse caído otras opciones encima de la mesa como Bakambu o Nteka.

El africano llegó a debutar de la mano de Luis García Plaza en enero de 2021 con el primer equipo del Mallorca en un partido de Segunda División ante Las Palmas. Además, fue una pieza fundamental en el ascenso del filial del conjunto bermellón a Segunda Federación en la campaña 2021-2022, cuando convirtió 24 goles en 37 partidos en el grupo balear de la Tercera Federación.

Tras su paso por España, Diabate dio el salto a la Segunda División de Suecia en 2023 de la mano del Vasteras. A su llegada al conjunto sueco firmó tres goles en 16 partidos, convirtiéndose en un jugador importante en el ascenso del equipo.

En la carrera por su fichaje se encontraban equipos de la talla como el Leicester, Celtic, Augsburgo y también algún conjunto de los Emiratos Árabes, pero finalmente ha sido el Alavés quien se ha hecho con sus servicios.

Diabate no solo destaca por su capacidad goleadora, sino también por su velocidad, potencia de salto y poderío físico que le permite ganar duelos a los defensas. En teoría, puede ser el clásico delantero tanque que se complemente bien con los que hay actualmente en la plantilla. Su valor de mercado se sitúa en 1,5 millones, según el portal Transfermarkt.

Sin competir desde noviembre

La llegada de Diabate supone un soplo de aire fresco para una delantera en la que Lucas Boyé y Toni Martínez no tenían un recambio hábil (a excepción del joven Mañas) desde noviembre, fecha de las últimas apariciones de Mariano.

Sin embargo, el marfileño tendrá que adaptarse a una liga mucho más exigente que la del país nórdico y su desempeño está por ver al igual que el de Ville Koski, quien también procede de una liga de menor renombre.

Eso sí, la diferencia con el defensor finlandés es grande, ya que en el caso de Suecia, el calendario competitivo es diferente a lo que suele estar uno acostumbrado. En el país escandinavo la competición comienza en marzo y finaliza en noviembre, por lo que, Diabate, lleva sin jugar desde entonces.

Su último partido oficial data del 9 de noviembre, cuando anotó gol en la derrota ante el Malmo (2-1) de la última jornada de Liga. Desde entonces, tan solo ha disputado un partido más. Fue este mismo domingo en el primer encuentro amistoso de pretemporada del GAIS, disputado ante el KI Klasvik de las Islas Feroe.

Al igual que ocurre en el caso del finlandés Ville Koski, Diabate se convertirá en el primer jugador de Costa de Marfil en vestir los colores albiazules. De este modo, compartirá vestuario con Lucas Boyé y Toni Martínez, dos futbolistas con los que a partir de ahora se tendrá que disputar un puesto como titular en la punta del ataque del esquema de Eduardo Coudet.