Como estaba cantado desde hace tiempo, Gustavo Albarracín regresa al Deportivo Alavés en este mercado invernal tras pasar con más pena que gloria por la SD Huesca.

Ambos clubes han decidido romper el préstamo de un centrocampista argentino que hasta la fecha no había debutado en la competición doméstica y cuyo bagaje con la escuadra oscense se reducía a únicamente 82 minutos en dos partidos correspondientes a la Copa del Rey.

Jon Pérez Bolo no ha contado en ningún momento con un futbolista todavía por hacer a sus 19 años y, por lo tanto, era lógico que el Alavés acabase con el calvario que estaba viviendo.

Albarracín ni siquiera ha tenido la oportunidad de competir en LALIGA Hypermotion, donde se esperaba que se forjase esta campaña y pudiese actuar con cierta regularidad para regresar a Vitoria como un jugador más maduro.

Todo hace indicar que el argentino se convertirá a partir de ahora en un refuerzo de lujo para el filial alavesista de 2ª RFEF a las órdenes de Molo Casas, si bien la entidad del Paseo de Cervantes aún no ha informado acerca de sus planes con él.

Albarracín ocupa la posición de mediocentro y fue fichado el pasado verano procedente de Talleres, al igual que otro compatriota suyo como Nahuel Tenaglia en su día.