“La medicina del futuro será personalizada y de precisión. Y en este proyecto transformador lo que queremos es convertir a Euskadi, convertir a Araba, en un polo de referencia a nivel mundial. Tenemos los tres actores que son fundamentales: la I+D, las fábricas y los hospitales. Dentro de un proyecto de medicina, es un proyecto ganador”. El director ejecutivo y cofundador de la alavesa i+Med, Manu Muñoz, ha definido así esta mañana el proyecto Smart Hydrogels for Personalized Nanomedicine, el tercero presentado de los denominados proyectos transformadores impulsado bajo el paraguas del Plan de Industria - Euskadi 2030 del Gobierno Vasco.
El proyecto se centra en los nanohidrógenes inteligentes con liberación controlada de activos que se aplican la medicina personalizada. “Queremos ser el referente a nivel europeo, a nivel mundial, dentro de la nanomedicina personalizada”, ha subrayado el cofundador de esta cooperativa de científicos radicada en el Parque Tecnológico de Álava.
602 nuevos empleos
Este proyecto, liderado por i+Med como industria tractora, supondrá una inversión inicial de 72 millones de euros en tres años, de los que unos 28 millones se dedicarán a I+D y desarrollo de tecnología. Según ha especificado el consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad del Gobierno Vasco, Mikel Jauregi, su puesta en marcha permitirá crear 232 nuevos empleos de alta cualificación, además de 370 indirectos hasta 2028.
Al mismo tiempo, este proyecto traccionará a diez empresas, cinco de ellas pymes, con la colaboración del Basque Health Cluster y de nueve centros tecnológicos y agentes de la Red Vasca de Ciencia, Tecnología e Innovación (RVCTI) con la Fundación Gaiker y CIC BiomaGUNE al frente.
"Colaboración con garra"
“Este tercer proyecto transformador es un ejemplo fantástico de la unión entre nuestra ciencia, tecnología e industria, que confluyen para crear nuevo tejido industrial, posicionando a Euskadi como referente en el sector a nivel europeo”, ha destacado Jauregi en este sentido, para añadir: “Por otro lado, es un perfecto ejemplo de la colaboración con garra. El tamaño no importa tanto si hay espíritu pionero y ambición. Los participantes en este proyecto transformador sois pequeña o mediana industria, pero con un proyecto transformador de grandes dimensiones que nos lleva al siguiente nivel”.
"Un proyecto global, pero con un arraigo local"
El director ejecutivo de i+Med ha aprovechado su intervención para destacar este proyecto de hidrogeles inteligentes como "un proyecto global, pero con un arraigo local". En este sentido, Manu Muñoz ha puesto como ejemplo que "la semana pasada era una semana intensa para i+Med y estábamos presentes en Bolonia, en Mónaco, en Madrid y en Dubái. Teníamos personal de i+Med en cuatro polos estratégicos a nivel mundial. Pero, a su vez, un equipo de 30 personas de i+Med estaba corriendo la Korrika. Es un poco el símil: podemos estar en Dubái, en Mónaco, pero estamos corriendo la Korrika. ¿Qué mejor ejemplo para ese arraigo? Es un poco el paralelismo, lo global y lo local"
Y es que en este proyecto se involucran otras firmas como la también cooperativa alavesa RPK o la guipuzcoana VIVEBiotech. RPK, con sede en Gasteiz y dedicada a la fabricación de muelles y componentes metálicos de alta complejidad, precisamente se haya inmersa en la ejecución de una inversión de cuatro millones de euros para transformar una de sus naves “en un entorno industrial y completamente medical, con unos 1.000 metros cuadrados de salas blancas” y avanzar así en su más reciente línea RPK Medical.
“A nosotros estos años en automoción nos ha ido muy bien, nos sigue yendo bien a pesar de las noticias que hay por toda Europa y de hecho creemos que seguiremos creciendo también en automoción. Pero hace cinco años hicimos una reflexión en cuanto a cómo diversificar mejor todavía y cómo seguir creciendo”, ha explicado el CEO de RPK, Eduardo Melón.
El responsable de RPK ha destacado este proyecto como ejemplo de sinergias y en este mismo sentido se ha pronunciado el fundador de VIVEBiotech, Gurutz Linazasoro. Sinergias directas, ha subrayado, en la medida en que este proyecto permitirá a VIVEBiotech “implantar una innovación tecnológica en nuestra plataforma de producción de vectores lentivirales que mejorará su eficiencia de cara a atender las demandas de nuestros más de 50 clientes internacionales y, sobre todo, nos va a permitir profundizar en un área en la que ahora mismo estamos particularmente interesados, que es la adición genética, que probablemente sea una de las patas de esa futura medicina de precisión, en la que ya estamos inmersos”.
"Fortalecer el ecosistema biotecnológico de Euskadi"
Pero también “aportaciones indirectas”, ha añadido Linazasoro, puesto que “va a suponer un primer impulso para fortalecer el incipiente ecosistema biotecnológico de Euskadi. Un ecosistema para que sea potente y dinámico tiene que basarse en la creación de cadenas de valor y creo que ese es su principal indicador. Este es el gran reto además. Y esto se hace a base de colaboración. Y este proyecto podrá ser tractor de colaboraciones presentes y futuras en un área de importancia estratégica que es la de la salud de vanguardia, la medicina de las cuatro pes: predictiva, preventiva, personalizada y precisión”.
Proyecto transformador
Casi 300 empresas integran actualmente el tejido de la industria biosanitaria vasca, con una facturación superior a 1.160 millones de euros y unos 6.000 empleos directos. En el periodo 2015-24, la ratio de crecimiento en número de empresas (60%), ingresos (187%) y empleos directos (151%) "demuestra el potencial de la industria biosanitaria en Euskadi", ha señalado el Departamento vasco de Industria. "Unos datos muy relevantes, dado que la mitad de las empresas vascas del sector tienen menos de diez años y la mayoría de las startups se encuentran en fases de desarrollo de producto", añade.
El proyecto Hidrogeles Inteligentes para la Nanomedicina Personalizada es el tercer proyecto transformador presentado en el marco del Plan de Industria - Euskadi 2030 del Gobierno Vasco, además del denominado Nuevas Arquitecturas de Motor Aeronáutico para la Aviación Sostenible y Competitiva en Euskadi -liderado por ITP Aero- y de ROBOOST. Estos tres proyectos suponen una inversión inicial de más de 232 millones de euros, de los que 123 millones se orientan a I+D y desarrollo tecnológico. Entre los tres prevén generar más de 1.902 puestos de trabajo.
“El proyecto va a ser un escaparate magnífico de la realidad de nuestra industria biotecnológica en el que surgirán oportunidades de negocio para todos, para todos los actores; es por lo tanto un proyecto de país”, ha concluido el responsable de VIVEBiotech.
Industria vasca: pasado, presente y futuro
Casi 300 empresas integran actualmente el tejido de la industria biosanitaria vasca, con una facturación superior a 1.160 millones de euros y unos 6.000 empleos directos. Así, recogiendo el guante por Linazasoro, el consejero de Industria ha subrayado que en la actual coyuntura de “incertidumbres” es cuando “hay que pisar el acelerador y apostar por proyectos ambiciosos como el que presentamos hoy”.
“La industria ha sido nuestro pasado, es nuestro presente y será nuestro futuro gracias al espíritu pionero de equipos como vosotros –ha insistido–. Equipos que impulsáis al sector biosanitario vasco hacia nuevos horizontes. Gracias al trabajo de muchos años y sobre todo al impulso en la ciencia y conocimiento avanzado de Euskadi, hemos logrado consolidar una red que conecta la investigación de vanguardia con la industria”.